FICHA TÉCNICA



Título obra Fuenteovejuna

Autoría Lope de Vega y Carpio

Dirección José Solé

Elenco Ofelia Guilmain, Eduardo Fajardo, José Baviera y Virginia Gutiérrez; Guillermo Orea, Mercedes Pascual, Antonio Bravo, Ricardo Fuentes, Rubén Rojo, Teresa Gobois, Julio Monterde; Luciano Hernández de la Vega, Mariano Requena

Escenografía Julio Prieto

Espacios teatrales Teatro Xola




Cómo citar Maria y Campos, Armando de. "Fuenteovejuna, de Lope de Vega, en el teatro Xola". Novedades, 1963. Reseña Histórica del Teatro en México 2.0-2.1. Sistema de información de la crítica teatral, <criticateatral2021.org>



TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

Novedades

Columna El Teatro

Fuenteovejuna, de Lope de Vega, en el teatro Xola

Armando de Maria y Campos

Lope de Vega, como todos los creadores del teatro universal, acudía a las fuentes de inspiración que son las crónicas antiguas, las tradiciones, las leyendas. En Fuenteovejuna, Lope lleva a la escena un acontecimiento del siglo XV recogido en la "Crónica de las tres órdenes y caballerías de Santiago, Calatrava y Alcántara", publicada en 1527. Un pueblo eterno se levanta para vengar el despotismo y la inhumanidad del señor y guerreo que dispone a su antojo, de vidas, haciendas y honor de sus villanos. Fuenteovejuna fue, y es, considerado como un drama de espíritu democrático. En principio lo es. El pueblo entero se une para castigar con la muerte al señor feudal, cacique lo llamanos ahora, que no cree en la dignidad de los humildes, plebeyos del alcalde abajo. ¿Quién mató al comendador?, pregunta el rey de León, Castilla y Aragón. Y el pueblo entero a una le responde: –Fuenteovejuna, señor. Hasta aquí la tesis democrática. Pero el hecho de llegar el pueblo al rey en forma anónima, esperar de él justicia y que éste se la otorgue devolviéndoles honor y privilegios, le da al final de la pieza de Lope un carácter verticalmente monárquico, que se reduce a reconocer como autoridad máxima en la tierra, la del rey por gracia de Dios y su representante para hacer justicia a sus súbditos. Sin la justicia del rey, por todos anhelada, Fuenteovejuna hubiera sido arrasado y muertos todos sus habitantes.

Esto no lo vieron los alemanes cuando descubrieron Fuenteovejuna, ni los rusos cuando hicieron de esta pieza de Lope mensaje comunista, ni los republicanos españoles al presentarla en plena euforia de la república efímera. Yo, la entiendo así.

No podía faltar esta obra en el repertorio universal de los teatros del Seguro Social. La dirigió en forma por demás aciciosa y hábil don José Solé. Respetó el texto en su prístina pureza. Julio Prieto la montó con todo el soberbio aire histórico de la época en que Fernando e Isabel, los católicos, agavillaban aldeas, pueblos y provincias para con el lazo de su catolicidad hacer de un solo atado, España. Es impresionante espectáculo, orgullo del teatro en México. Un reparto antológico de actores le da vida. Ofelia Guilmain y Eduardo Fajardo; José Baviera y Virginia Gutiérrez; Guillermo Orea y Mercedes Pascual; Antonio Bravo, Ricardo Fuentes, Rubén Rojo, Teresa Gobois y Julio Monterde; Luciano Hernández de la Vega y Mariano Requena, y veinte más, entre ellos cirqueros, danzantes y cantantes.

La nueva versión de Fuenteovejuna de Lope de Vega, del IMSS, es magnífica, viva lección de historia del nacimiento de una España católica.