FICHA TÉCNICA



Título obra El perro del hortelano

Autoría Lope de Vega y Carpio

Dirección José González Robles

Elenco María Dolores Pradera, Mayrata O´Wisiedo, Gonzalo Cañas, Anastasio Alemán, Eduardo Borja, Carlos F. Renau, Irma Lozano, Raúl Boxer, Guillermo Aguilar, Justo Solís

Escenografía Modesto Cuixart

Iluminación Vicente Amadeo, Juan Ignacio Macua, Juan González Chamorro

Música Luis de Pablo

Vestuario Modesto Cuixart

Espacios teatrales Auditorio Nacional




Cómo citar Maria y Campos, Armando de. "El perro del hortelano, de Lope de Vega, por la Cía. Española del Auditorio". Novedades, 1963. Reseña Histórica del Teatro en México 2.0-2.1. Sistema de información de la crítica teatral, <criticateatral2021.org>



TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

Novedades

Columna El Teatro

El perro del hortelano, de Lope de Vega, por la Cía. Española del Auditorio

Armando de Maria y Campos

El escenario que Lope de Vega eligió para situar la acción de su comedia famosa El perro el hortelano, fue Nápoles. Es obvio que todo lo que ocurre en ella tiene escencias napolitanas. Sus personajes, nobles y plebeyos, son napolitanos, las pasiones que estos atan y desatan, son napolitanas; su gracioso, aunque con todas las características de este tipo del teatro español, un pícaro napolitano. Lógico es presentarla y representarla tal y como pudo haber ocurrido en el siglo de Lope o antes, en Nápoles.

Así lo entendió el gran director andaluz José González Robles y su versión de El perro del hortelano que por tres noches consecutivas será representada en el escenario del Auditorio Nacional, sede de la Exposición de Productos Españoles, es napolitana hasta la médula de sus raíces. Para hacerla más teatral, divertida, alegre y multicolor, le dio González Robles un aire suave de representación de la Comedia dell'Arte y así su ritmo adquirió el de una farsa bien medida y recortada. Muchas versiones de El perro del hortelano hemos gozado con el oído y la vista. Ninguna tan original, alegre y movida como ésta que ha dirigido con fina sensibilidad José González Robles. El decorado es elemental y gracioso, como corresponde a una farsa. El vestuario de Modesto Cuixart –también escenógrafo– es rico suntuoso, original. Nada español; todo él nos hace adivinar un Nápoles apasionado, intrigante, y picaresco. El personaje Tristán es muy español como todos los graciosos de Lope, y muy Arlequín, como en la Comedia dell'Arte. Todo es fiesta de sorpresas para los ojos y también para los oídos, porque las ilustraciones musicales de Luis de Pablo, aire antiguo y moderno a la vez, bañan de armonía el espíritu. Los actores españoles María Dolores Pradera –premio Nacional de Teatro en España–, como Diana; Mayrata O'Wisiedo como Marcela, Gonzalo Cañas como Teodoro Alemán como Tristán son gallarda muestra de la excelencia actoral española y contemporánea. María Dolores tiene dicción clara y dulce y temperamento transparente y exquisito. Fue fiel a las varias facetas del personaje. Marcela O'Wisiedo se mostro como viva encarnación de los celos y el despecho, y, naturalmente, del amor. Magnífico galán se nos reveló Gonzalo Cañas en el Teodoro. Su voz, su temperamento, su arrogancia física lo tendrán –lo tienen– situando en uno de los mejores escalones del teatro español. Muestra más cálida admiración y reconocimiento a Anastasio Alemán por su graciosísimo Tristán, de humor tan ligero como espontáneo, se se lleva en la sangre. Secundan a los actores españoles con dignidad nuestros compatriotas Eduardo Borja, Carlos F. Renau, Irma Lozano, Raúl Boxer, Guillermo Aguilar, Justo Solís. La representación se enriquece con originales efectos de luminotecnia. Hábiles peones de brega de González Robles son Vicente Amadeo, Juan Ignacio Macua y Juan González Chamorro.

Bienvenidos, bien hallados los actores y teatrófilos de España, intérpretes y creadores afortunados a la comedia –italiana– de Lope de Vega: El perro del hortelano.