FICHA TÉCNICA



Título obra Hoy invita La Güera

Autoría Federico S. Inclán

Dirección Óscar Ledesma

Elenco Kitty de Hoyos

Escenografía Delfina Guiza y Acevedo

Espacios teatrales Teatro Virginia Fábregas

Eventos Temporada de Oro de Teatro Mexicano




Cómo citar Maria y Campos, Armando de. "Hoy invita La Güera de Federico S. Inclán, en el teatro Fábregas". Novedades, 1962. Reseña Histórica del Teatro en México 2.0-2.1. Sistema de información de la crítica teatral, <criticateatral2021.org>



TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

Novedades

Columna El Teatro

Hoy invita La Güera de Federico S. Inclán, en el teatro Fábregas

Armando de Maria y Campos

Los organizadores de la Temporada de Oro del Teatro Mexicano, han elegido la farsa de Federico S. Inclán, Hoy invita La Güera, para que forme parte de ésta y, el autor, por su parte, considerando que la famosa güera, que no es el personaje histórico que ha inspirado tantas historias y leyendas, anécdotas y consejas, había envejecido bastante en diez años de correr algunas aventuras por escenarios provincianos, la remozó, maquillaje teatral al fin y al cabo, con algunas alusiones de actualidad, pero no logró poner en orden el laberinto de menciones o insinuaciones de sucesos políticos que no coinciden con la fecha exacta en que sitúa la acción de su farsa. ¿Cómo mencionar el Tenorio, de Zorrilla, once años antes de que éste subiera a escena? ¿Cómo mencionar a Napoleón III gobernando a Francia cuando el sobrino del Gran Corso no había entrado en la historia de su gran país? En cuanto a personajes mexicanos, es tan antihistórico –no extrahistórico– cuanto en ella de dice, y ocurre, que para quienes ignoren la historia de México la confusión de fechas y personajes es tremenda. Pero todo entra en la broma, porque todo es chanza, en esta pieza, juego caricaturesco, malabarismo de parodia, sin más propósito que el de divertir. Hemos dicho producción incluyendo las partesen un todo, porque pieza, dirección, postura escénica –la escenografía es pobretona, de mal gusto, mal entonada–; vestuario rico, tirando al pintoresquismo, forman una armónica unidad con la que se trata de halagar a un público que, para no desvalorizarlo, llamaremos comercial.

Es natural y aun lógico que esta pieza de intención humorística, realizada como farsa, llevada a ratos a la caricatura, arrastre a los actores en la corriente de su propio estilo. Los buenos actores profesionales se advierte que lo son en este o aquel detalle. Los que aún no llegan a buenos y apenas alcanzan la áurea mediócritas, bracean desesperadamente para hacerse notar; algunos lo logran, aunque al revés. El personaje de la Güera fue confiado a la buena voluntad y a la probada afición de la señorita Kitty de Hoyos, que en tantos géneros teatrales se ha probado. En este de actriz artificial, que se aprende el papel y no llega a calar el personaje, tampoco alcanzará la fortuna del éxito.

Así se va desarrollando y desenrollando la película del recuerdo de algunos éxitos de nuestro teatro nacional en la temporada que se presenta en el teatro Fábregas, calificada por sus organizadores de "oro del teatro mexicano".