FICHA TÉCNICA



Título obra Amor, jabón y fantasía

Autoría Claude Magnier

Notas de autoría Irma Terragnuolo / traducción; Alfredo Varela / adaptación

Dirección Julián Duprez

Elenco Óscar Pulido, Ema Arvizu, Yuyú Blengio

Escenografía Julio Prieto

Espacios teatrales Teatro Jorge Negrete




Cómo citar Maria y Campos, Armando de. "Amor, jabón y fantasía, en el teatro Negrete". Novedades, 1962. Reseña Histórica del Teatro en México 2.0-2.1. Sistema de información de la crítica teatral, <criticateatral2021.org>



TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

Novedades

Columna El Teatro

Amor, jabón y fantasía, en el teatro Negrete

Armando de Maria y Campos

Se calumnia al mexicano cuando se afirma que es un pueblo sin memoria. Lo cierto es que los mexicanos en general, olvidamos lo que no vale la pena recordar o aquello que no nos interesa. Los cronistas teatrales formamos la excepción, en el caso de que fuera un hecho la falta de memoria de los mexicanos. Al levantarse el telón del teatro Jorge Negrete la noche del viernes, a las pocas palabras que pronunciaron los actores nos dimos cuenta de que la pieza Amor, jabón y fantasía, en tres actos, de Claude Magnier, según traducción de Irma Terragnuolo y adaptación de Alfredo Varela, que se anunciaba como estreno para esa noche, es la misma que con el título de Sí, mi hijita linda, fue puesta en el teatro Arcos Caracol hace meses, según traducción y adaptación del señor Raúl Zenteno, de larga fama en nuestro ambiente teatral, por la forma desenfadada y cínica con que ha venido actuando desde que se le permitió la estancia en México. En aquella ocasión actuaron Francisco Müller, Manuel Castro Arozamena, Lupe Rivas Cacho, Consuelo Guerrero de Luna y creo que una modelo llamada Mary Ellen.

Al cronista no le importa el barullo que en materia de registros de traducciones pueda existir en la Unión Nacional de Autores, ni le importa aclarar si el señor Zenteno o la señora Terragnuolo defraudan al señor Magnier. Lo grave es la burla al público y la ignorancia que los traductores (?), adaptadores, productores y actores tienen de lo que ocurre a nuestros escenarios.

Por otra parte, la pieza de Claude Magnier, a través de cualquiera de las dos traducciones (?), no vale gran cosa. Es una auténtica farsa, que aumenta en mala calidad según la interpretación que le den los actores. Está escrita para hacer reír y si la interpretan clowns de la escena, cumple ampliamente su propósito. Óscar Pulido hace reír porque actúa desbocado, corriendo por una pista circense que no tiene límite. Para seguirlo, los actores que le acompañan tienen que actuar soportando el aire de farsa que Pulido les marca. ¡Hay que ver a Ema Arvizu de... clownesa! Yuyú está muy ceñida al papel. Graciela Lara luce su belleza y luce bien su voz grave, cargada de emoción. Los demás cumplen. La escenografía es correcta. De la dirección es preferible no acordarse.