FICHA TÉCNICA
Título obra Corona de fuego
Autoría Rodolfo Usigli
Dirección Ignacio Retes
Elenco José Gálvez, Antonio Medellín, Héctor Adremar, Jorge Martínez de Hoyos, Reynaldo Rivera, Rafael Estrada, Roberto Rivero, Gerardo López del Castillo, David Gallardo, Bruno Rey, Rafael Bárcenas, Lilia Juárez
Escenografía Julio Prieto
Música Luis Sandi
Espacios teatrales Teatro Xola
Cómo citar Maria y Campos, Armando de. "Corona de fuego, discutida pieza de Rodolfo Usigli. II". Novedades, 1961. Reseña Histórica del Teatro en México 2.0-2.1. Sistema de información de la crítica teatral, <criticateatral2021.org>
TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO
Novedades
Columna El Teatro
Corona de fuego, discutida pieza de Rodolfo Usigli. II
Armando de Maria y Campos
La audacia de Rodolfo Usigli como autor de Corona de fuego, tragedia mexicana en tres actos que discute el mundillo intelectual de México, se manifiesta al presentar a los principales personajes de este episodio histórico conscientes de su futuro e ignorantes en su remoto presente. En esto consiste la antihistoricidad de Corona de fuego. Anticipó que su Cortés, no sería como el que Diego Rivera imaginó y fijó en sus frescos inmortales. En efecto, su Hernán Cortés es distinto a aquél que han recogido las diversas historias en sus múltiples interpretaciones. Actúa defendiéndose de futuras acusaciones, y se muestra humano y ambicioso, súbdito servil de Carlos V. Tampoco Cuauhtémoc es el que nos han revelado –e historiado– Eulalia Guzmán, Teja Zabre, Pérez Martínez o Arnáiz y Freg, Cuauhtémoc actúa como el futuro y verdadero, al través de los siglos, auténtico vencedor de los Conquistadores. En cuanto a Marina es la india inteligente que con un anticipo de cuatro y medio siglos sabe que en su vientre germina la semilla de una nueva raza americana. Con ágil y meditada audacia, Usigli crea o recrea otros personajes de las últimas horas, en que estuvieron frente a frente el emperador Águila que Cae y el soldado del gran señor del mundo entero, que era Carlos V. Y les hace hablar, en verso alejandrino particularmente, con una locuacidad, con una torrencialidad de figuras poéticas –que no es lo mismo que metáforas– que dejan atónito el ánimo del espectador mejor dispuesto a aceptar una pieza histórica y ... antihistórica.
Nadie pone en duda, y buena prueba de ello es Corona de fuego, la calidad de Usigli para componer, o si se quiere, crear, el teatro como le da su talentosa gana. Pero no siempre su teatro es un teatro fácil o accesible. Y Corona de fuego es otra elocuente prueba de su meditado antiteatralismo.
La interpretación puede calificarse de magnífica por parte del gran actor José Gálvez, que hace un Cortés entregado a la violencia y, no obstante, reflexivo. El Cuauhtémoc del debutante Antonio Medellin es sobrio y conmovedor. Después, los nombres impiden ver el reparto. Héctor Adremar, Jorge Martínez de Hoyos, Reynaldo Rivera, Rafael Estrada, Roberto Rivero, Gerardo López del Castillo, David Gallardo, Bruno Rey, Rafael Bárcenas y Lilia Juárez –debutante– como Marina, en conjunto o individualmente contribuyen a darle vida al enorme fresco usigliano que es Corona de fuego. Inspirados fondos musicales de Luis Sandi, le dan un sugestivo encanto a esta interesante pieza dramática de la que la munificencia del Instituto Mexicano del Seguro Social ha logrado un deslumbrante espectáculo.
Escenografía de imaginación, estupenda; vestuario de fantasía extraordinaria. Los ojos se llenan de colores, y la sorpresa no se siente fatigada en ningún instante. Pieza estática, permitió a Retes, sin embargo, darle alguna movilidad.
Para Corona de fuego, repito, pieza antihistórica y considerablemente antiteatral, el talento de Julio Prieto encontró los elementos necesarios con que realizar un extraordinario espectáculo lleno de imaginación.