FICHA TÉCNICA



Título obra El lobo feroz

Notas de Título Under the yum-yum tree (título en el idioma original)

Autoría Lawrence Roman

Dirección Enrique Rambal

Elenco Kitty de Hoyos, Rosa Elena Durgel, Raúl Farell, Mauricio Garcés

Escenografía José Reyes Meza

Espacios teatrales Teatro Jorge Negrete




Cómo citar Maria y Campos, Armando de. "Estreno de El lobo feroz en el teatro Jorge Negrete". Novedades, 1961. Reseña Histórica del Teatro en México 2.0-2.1. Sistema de información de la crítica teatral, <criticateatral2021.org>



TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

Novedades

Columna El Teatro

Estreno de El lobo feroz en el teatro Jorge Negrete

Armando de Maria y Campos

Si los empresarios de teatro o los directores de escena omnímodos por delegación de los llamados productores, que en realidad no son otra cosa que empresarios, oyeran consejo y después de oirlo lo siguieran, un crítico sereno podría aconsejarles que es más leal y noble confesarle al público que han metido la mano, y a veces el pie hasta la ingle, en una obra de teatro, que anunciarla simplemente de determinado autor y dejarla a la postre sin que la conozca por ninguna de sus tres paredes –el teatro es un espectáculo de tres paredes; la cuarta la forma el público– el autor, que lleno de buena fe, imaginó que su obra podría representarse tal y como la concibió y escribió.

El inquieto e imaginativo director-actor Enrique Rambal rehace materialmente la obra que cae en sus manos, ya sea que intervenga como director o como éste y a la vez interpreta. Son cosas de Rambal, nos vamos acostumbrando a decir, y Rambal es cada vez más autor de las obras que no escribió y que caen en sus pecadoras y dictatoriales manos. El último caso es el de la comedia intrascendente de Lawrence Roman, titulada Under the yum-yum tree –en castellano, El lobo feroz–, tan retocada que no le lleva ventaja a cualquier muchacha de las que bailan rocanrol, tocada y profanada por todas partes.

La comedieta norteamericana no vale nada; es un simple entretenimiento, que pretende inquietar porque trata algún problema del sexo en relación con un experimento de una chica que conserva la virginidad y quiere vivir con su novio, sin perderla, a manera de prueba para después matrimoniarse. Pero, en el apartamento de soltera que alquila tiene un vecino, lobo feroz en aventuras fáciles, que se traga a todas las ovejitas convecinas. Rambal rehace este asuntillo, y en realidad logra un espectáculo divertido. Vaya esto en abono de ... las cosas de Rambal.

Aseguran que Rambal es un director feroz en materia de disciplina y de memorización, mejor que así sea, porque desde siempre, a papel sabido no hay cómico malo, y tres de las cuatro intérpretes de la comedia de Roman salen con el papel bien memorizado y hasta revelan notorio adelanto. Kitty de Hoyos y Rosa Elena Durgel, espléndidas bellezas, actúan con soltura de actrices de oficio. Raúl Farell no sólo sabe de memoria su papel, sino que tiene bien aprendido su personaje, y forma con las dos damiselas un equilibrado terceto. En cambio Mauricio Garcés, seguramente en colaboración con Rambal, se inventó su propio personaje, y claro esto que desvirtúa el conflicto sexual ideado por el autor, y convierte la comedieta en farza circense, a ratos bufonada. Su única preocupación es proyectar muy simpático. No sé qué opinen ellas. Para mi es un caso de mimetismo. Garcés parece Rambal, y Rambal se ve en Garcés. O dicho en otros términos, Mauricio Garcés está estudiando para graduarse de Enrique Rambal.

Otra vez una magnífica escenografía de Reyes Meza constituye lo más sólido de esta nueva postura teatral.