FICHA TÉCNICA



Título obra Cuatro y Ernesto

Autoría Alfonso Paso

Dirección Enrique Rambal

Elenco Lucy Gallardo, Miguel Córcega, Queta Lavat, Jorge Lavat

Escenografía José Reyes Meza

Espacios teatrales Teatro del Músico




Cómo citar Maria y Campos, Armando de. "Cuatro y Ernesto, en el teatro del Músico". Novedades, 1961. Reseña Histórica del Teatro en México 2.0-2.1. Sistema de información de la crítica teatral, <criticateatral2021.org>



TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

Novedades

Columna El Teatro

Cuatro y Ernesto, en el teatro del Músico

Armando de Maria y Campos

El fenómeno de la época en el teatro es la bifurcación: por un camino, la fabricación de una cultura destinada a la masa, a la burguesía, al comercio; por el otro, los túneles oscuros donde los "selectos" avanzan sin ningún aliento popular. Alfonso Paso, el comediógrafo más cotizado en España, ha preferido seguir, con sus antecesores, el primero de los caminos; pero, a veces el camino es tan ancho que le permite ir en zigzag, tocando todos los géneros, invadiendo la pista del circo, corriendo a gran velocidad por los caminos vecinales de la caricatura o de la bufonada. Este es el caso de su pieza Cuatro y Ernesto, que él define como un "melodrama satírico", esto es, una pieza en broma, que despista al espectador, porque se trata de una caricatura del género policial norteamericano en la que el autor con ironía y buen humor se divierte con los sistemas de investigación policiaca que se ha divulgado usa la policía de los Estados Unidos.

El enredo que inventa Paso es verdaderamente endiablado, pero más lo es con una dirección extraña y caprichosa por parte de Enrique Rambal, que verdaderamente desorbita lo que de por sí salta de la órbita de las audacias en el teatro cómico, de Jardiel Poncela a Mihura o a Alvaro de Laiglesia. Relega a segundo término el texto ingenioso y desenfadado, para rehacerlo a su capricho, multiplicando, casi podría decirse que al infinito, los detalles que a su modo de ver deben conformar a cada personaje para que éste actúe en plena euforia de bufonería.

¿Gusta esto al público? Parece que sí, parece que no. Un síntoma: ríe durante la representación; pero abandona la sala, da la espalda a los actores sin saber si debe indignarse, protestar o simplemente alzarse de hombros. Los que están por la bifurcación, y prefieren el camino que no sigue Paso, se indignan. Yo me distraigo y refiero ... Soy de los que saben que hay casos que no tienen remedio.

Enrique Rambal ha creado un género de interpretación a base de detalles; está en pez que nada en su propia agua. El resto de los personajes forman el aria que él canta. La propia Lucy Gallardo, con una nueva cabellera que tiene el color y el calor de llama, es sólo sombra de Rambal; Miguel Córcega, resulta media sombra; los hermanos Queta y Jorge Lavat, sombrilla.

Lo único serio de la obra es la magnífica escenografía de Reyes Meza.