FICHA TÉCNICA



Título obra Gog y Magog

Autoría Roger Mac Dougall y Ted Allan

Notas de autoría Gabriel Aurot / versión francesa

Dirección Manolo Fábregas

Elenco Manolo Fábregas, Berta Moss, Miguel Manzano, Adriana Roel, Francisco Jambrina, Miguel Suárez

Escenografía Julio Prieto

Espacios teatrales Teatro de Los Insurgentes

Productores Manolo Fábregas




Cómo citar Maria y Campos, Armando de. "Gog y Magog, en el teatro de Los Insurgentes". Novedades, 1961. Reseña Histórica del Teatro en México 2.0-2.1. Sistema de información de la crítica teatral, <criticateatral2021.org>



TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

Novedades

Columna El Teatro

Gog y Magog, en el teatro de Los Insurgentes

Armando de Maria y Campos

Una comedia inglesa de humor, naturalmente inglés, estrenada y representada con éxito en teatros de Londres, París y Nueva York, fue seleccionada por el actor Manolo Fábregas entre las que ahora constituyen éxitos teatrales más o menos universales, para incorporarla como empresario a su repertorio comercial y personal. Se titula la comedia Gog y Magog –ajena, a pesar de su título, a las alusiones que el Antiguo Testamento contiene sobre el rey Gog y el país Magog–, original de Roger Mac Dougall y Ted Allan, que llega a nuestra escena en traducción anónima hecha no directamente del inglés sino de la versión francesa de Gabriel Aurot. Los autores ingleses recrean el viejo tema de los mellizos o socias que por primera vez trató Plauto, autor romano clásico. Es una comedia artificial construida con singular habilidad, pero no tanta, porque los autores se ven precisados para continuar desenrollando –que no es lo mismo que desarrollando– su trama artificiosa, a un monólogo en el que el protagonista descubre los hilos que mueven a los títeres y le pide al público su colaboración para seguirlo engañando.

Ahora está de moda llevar a nuestros escenarios los más recientes éxitos del teatro comercial en Nueva York, muchas veces reflejo de los ocurridos en los teatros londinenses o parisienses. Otrora fueron los de Madrid, aunque si repasamos efemérides de nuestro teatro comprobamos que el teatro en México se mantuvo siempre a la hora europea, lo mismo en lo malo que en lo bueno. Esta comedia de humor inglés no llega al buen humor latino, o más bien ibérico, en que se ha formado el nuestro. Ni remotamente se acerca Gog y Magog a las menos buenas tramas que derrocharon en su tiempo García Alvarez, Muñoz Seca, Paso o Abatí. El humor inglés es flemático; le falta jovialidad y agudeza, ingenio en el chiste, carece de gracia como la entendemos los pueblos de origen latino; su gracejo es pueril. Carece de donaire; su ingenio es ingenuo, no llega a la sátira, le falta jocosidad y hasta chiafaldita. Con el tiempo, tal vez, las generaciones que nos sucedan se divertirán con el humor flemático de los ingleses o el sencillo de los estadounidenses.

La pieza de los señores Mac Dougall y Ted Allan construida con mucha habilidad, entretiene y aún divierte. Nada más. Superior a la pieza es la interpretación de Manolo Fábregas, como siempre frío y con gran disciplina; de Berta Moss, segura por el dominio indudable que tiene de su oficio, un poco desorbitada de Miguel Manzano, y ponderada y algo más que discreta de Adriana Roel, en la plenitud de su luminosa primavera; de Francisco Jambrina y de Miguel Suárez, y como ya es característico de este gran coliseo, la escenografía funcional, usando hábilmente el escenario giratorio, de Julio Prieto, el mejor creador en este género de México, y uno de los mejores del mundo teatral contemporáneo, para orgullo nuestro.