FICHA TÉCNICA
Título obra Los fantástikos
Autoría Tom Jones
Notas de autoría Marta Fisher y Luis de LLano
Dirección Luis de Llano
Elenco María Rivas, Armando Calvo, Óscar Ortiz de Pinedo, Guillermo Orea, Alejandro Ciangherotti, Antonio Gama, Jesús Salinas Ortega (Chucho)
Escenografía David Antón
Música Harvey Schmidt
Espacios teatrales Teatro del Bosque
Productores René Anselmo y Luis de Llano
Cómo citar Maria y Campos, Armando de. "Estreno de Los fantástikos, en el teatro de Bosque. II". Novedades, 1961. Reseña Histórica del Teatro en México 2.0-2.1. Sistema de información de la crítica teatral, <criticateatral2021.org>
TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO
Novedades
Columna El Teatro
Estreno de Los fantástikos, en el teatro de Bosque. II
Armando de Maria y Campos
Un lamentable error de "formación" llevó el último párrafo de la crónica que vengo dedicando al estreno de Los fantástikos, en el teatro del Bosque, a una información ajena a ésta, y trajo para rematar mi crónica el último párrafo de distinta información. Conviene, pues, rectificar el error. Decíamos... el domingo: "Cuando Luisa dice: 'He puesto un listón en el lugar', y muestra su brazo lastimado, no se dirige a Pablo ni a los padres, sino al público. Quizás la mejor forma de explicar esto será pedir al actor que considere al público como su amigo. Se ha dado a cada actor una alocución hacia el auditorio al iniciarse la obra. Los apartes no se hablan en la forma que no deben llegar a la cursilería, incluso cuando el romanticismo se torne extremoso. La gente deberá ser eso mismo y no rococó de utilería".
Hasta aquí, el autor de Los fantástikos.
Pues bien, el director Luis de Llano entendió perfectamente la idea del autor y la ha sabido expresar a través de una dirección que no vacilo en calificar de excepcional. En efecto, Luis de Llano ha reunido un reducido grupo de actores –los que pide la obra– que posiblemente son los indicados y hasta insustituibles para esta comedia musical, y la defino así porque no es ni zarzuela española, ni opereta europea, y como todos son de indiscutible calidad, el resultado obtenido es inmejorable. La pieza es extraordinaria: es decir, que se sale de lo ordinario. También la presentación e interpretación es extraordinaria. Una sola mujer interviene en la acción, la novia enamorada, y fue confiada a María Rivas con facultades para crear el personaje porque posee juventud, gracia otorgada por el cielo, voz fresca y de bello timbre y exquisita sensibilidad. Canta con delicia –deliciosamente–, y actúa con natural desenvoltura. El gran actor Armando Calvo, excelente tenor abaritonado, conduce la acción en forma irreprochable, y luce tanto como actor y cantante, que se llega a la conclusión de que difícilmente otro actor de nuestro medio pudiera haber creado el personaje de El Gallo. Dos grandes actores cómicos, en su línea de caricatos, Ortiz de Pinedo y Guillermo Orea, se desempeñan en forma insuperable y son insustituibles para estos personajes. El grande y veterano actor Alejandro Ciangherotti crea el personaje de un comediante viejo como puede hacerlo únicamente un cómico de larga carrera, de gran sensibilidad y de indiscutible talento. Si no hiciera más en el teatro este actor, su viejo comediante lo consagraría como uno de los mejores de su tiempo. El joven galán y cantante Antonio Gama posee indiscutibles facultades y una bella voz que pone al servicio de su personaje –el enamorado fantástico–, y luce y brilla con fulgor propio. Chucho Salinas no desentona en la magnífica interpretación creativa de todos.
La escenografía ya se ha dicho, es elemental; pero un juego de luces viste la escena y la acción de la obra con múltiples matices. No menos de setenta cambios de luz dirigen y manejan David Antón e Ignacio Zúñiga. La traducción de Marta Fisher y de Luis de Llano es ágil, flexible, clara y graciosa. Todo, sin embargo, es consecuencia de la por todos conceptos magnífica dirección de Luis de Llano, que a su experiencia y sensibilidad une un buen gusto poco frecuente entre los directores. En suma un espectáculo auténticamente extraordinario.