FICHA TÉCNICA



Título obra ¿Aló, aló?... número equivocado

Autoría Julio Asmussen

Dirección Rafael Banquells

Elenco Lucy Gallardo, Carmen Daniels, Mauricio Garcés, Óscar Ortiz de Pinedo

Espacios teatrales Sala 5 de diciembre




Cómo citar Maria y Campos, Armando de. "Un nuevo género de pieza teatral aparece en México: el nenepile". Novedades, 1956. Reseña Histórica del Teatro en México 2.0-2.1. Sistema de información de la crítica teatral, <criticateatral2021.org>



TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

Novedades

Columna El Teatro

Un nuevo género de pieza teatral aparece en México: el nenepile

Armando de Maria y Campos

Se llama entremés a la pieza teatral jocosa, de costumbres y de un solo acto, y que solía representarse entre una y otra jornada, y, primitivamente, alguna vez en medio de la jornada de la comedia, para sazonar el espectáculo teatral. En francés, entremets, significa un bocadillo entre dos platos, o cualquiera de los dos platos que se ponen en las mesas con viandas ligeras, como encurtidos, aceitunas, etc. No este el único término culinario que se aplica a una obra de teatro. Ensalada, o ensaladilla, es un término que empezó a cultivarse, nada menos que a fines de la edad Media, por poetas y danzantes, también por juglares, que iban de lugar en lugar entreteniendo a los públicos ingenuos, de los que luego sacaban algunas monedas, recitándoles coplas y redondillas, mezclando diferentes géneros, el religioso, el profano, el serio, el jocoso, y distintos metros, españoles o no, siguiendo variedad de ideas, sin orden determinado, a capricho del poeta, y con acompañamiento de música. Conforme las ideas cambiaban en la composición, la música cambiaba igualmente. De ahí el nombre de ensalada.

¿A qué vienen esta digresión teatro-culinaria? Sencillamente, a que creemos que en México acaba de aparecer un nuevo género teatral que podría hacer carrera si vuelven a conjuntarse en el escenario elementos tan diversos como los que han intervenido en el adobo de una representación que tienen por escenario la Sala Cinco de Diciembre, en la cual participan un actor y director de origen valenciano –tal vez cubano– (Rafael Banquells); una actriz argentina (Lucy Gallardo), otra, chilena (Carmen Daniels); un actor también de origen platense (Mauricio Garcés); otro nacido en Cuba (Oscar Ortiz de Pinedo); todos representando una pieza de ascendencia espuria: ¿Aló, aló... ? número equivocado, adoptada por un autor de Valparaíso que no nos dice nada: Julio Asmussen, traducida quien sabe por quién y de quien sabe qué lengua; –que no es de vaudeville, ni farsa, ni astracanada, ni comedia, ni nuevo humor–; adaptada para que la acción ocurra en... Guadalajara, sin que su diálogo piedra porteñismos o chilenismos. ¿Se explica el lector mayor revoltillo? Pero no; no es por ese camino culinario. Podría ser muy bien definirse eso que se representa en la Sala 5 de Diciembre como revoltijo: plato exquisito, característico de la mesa mexicana por Semana Santa, condimentado con romeritos, tortitas de camarón, papas y mole. ¡Es mucho manjar para compararlo con espectáculo tan deleznable!

El género al que pueden pertenecer piezas de origen tan oscuro y representada por una conjunción de actores tan diversa como los que intervienen en la pieza de marras, la designaría yo como nenepile, del azteca nenetl, muñeca, y pilli, que cuelga, es decir: la lengua. En México, entre nosotros, la clase menos que media para abajo es un guiso que se prepara con la lengua de ciertos animales, mejor dicho, con trozos de lengua de todos los animales que se encuentren a la mano; de res, de cerdo, de perro, de burro o de caballo. Dicen los tratados de cocina mexicanos, que es riquísimo. Aplicado al teatro, y en particular a ¿Aló, aló... ? número equivocado, conjunción de lenguas del Sur de América, de las Antillas, del Mediterráneo y de Guadalajara... pues, divertidísimo.

Resumen: un grupo de estimables y aún excelentes actores que da pena que se dediquen a representar piezas de teatro del género nenepile.