Un nuevo género de pieza teatral aparece en México: el nenepile Armando de Maria y Campos |
Se llama entremés a la pieza teatral jocosa, de costumbres y de un solo acto, y que solía representarse entre una y otra jornada, y, primitivamente, alguna vez en medio de la jornada de la comedia, para sazonar el espectáculo teatral. En francés, entremets, significa un bocadillo entre dos platos, o cualquiera de los dos platos que se ponen en las mesas con viandas ligeras, como encurtidos, aceitunas, etc. No este el único término culinario que se aplica a una obra de teatro. Ensalada, o ensaladilla, es un término que empezó a cultivarse, nada menos que a fines de la edad Media, por poetas y danzantes, también por juglares, que iban de lugar en lugar entreteniendo a los públicos ingenuos, de los que luego sacaban algunas monedas, recitándoles coplas y redondillas, mezclando diferentes géneros, el religioso, el profano, el serio, el jocoso, y distintos metros, españoles o no, siguiendo variedad de ideas, sin orden determinado, a capricho del poeta, y con acompañamiento de música. Conforme las ideas cambiaban en la composición, la música cambiaba igualmente. De ahí el nombre de ensalada. |
de ascendencia espuria: ¿Aló, aló... ? número equivocado, adoptada por un autor de Valparaíso que no nos dice nada: Julio Asmussen, traducida quien sabe por quién y de quien sabe qué lengua; -que no es de vaudeville, ni farsa, ni astracanada, ni comedia, ni nuevo humor-; adaptada para que la acción ocurra en... Guadalajara, sin que su diálogo piedra porteñismos o chilenismos. ¿Se explica el lector mayor revoltillo? Pero no; no es por ese camino culinario. Podría ser muy bien definirse eso que se representa en la Sala 5 de Diciembre como revoltijo: plato exquisito, característico de la mesa mexicana por Semana Santa, condimentado con romeritos, tortitas de camarón, papas y mole. ¡Es mucho manjar para compararlo con espectáculo tan deleznable! |