FICHA TÉCNICA
Título obra Tío Vania
Autoría Antón Chéjov
Dirección David Olguín
Elenco Mauricio Davinson, Arturo Ríos, David Hevia, Sonia de Esmirna Barrios, Tina French, Rubén Cristiani, Raúl Espinosa Faessel, Laura Almela
Escenografía Gabriel Pascal
Iluminación Gabriel Pascal
Espacios teatrales Foro Sor Juana Inés de la Cruz
Cómo citar Bert, Bruno. "Tío Vania. Un Chejov vitalmente polémico". Tiempo Libre, 2012. Reseña Histórica del Teatro en México 2.0-2.1. Sistema de información de la crítica teatral, <criticateatral2021.org>
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Tiempo Libre
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Columna Teatro
Tío Vania. Un Chejov vitalmente polémico
Chejov, con apenas cuatro obras de gran importancia, es un clásico que regresa puntualmente a casi todos los escenarios del mundo europeo y americano en cada temporada. Siempre nos genera admiración por su escritura, más allá incluso de la pericia o el talento del grupo convocante. En este caso se presenta en los escenarios de la UNAM Tío Vania, una de las obras que mejor contiene referencias hacia la figura del propio Chejov a través del personaje del doctor Astrov.
En lo personal, con frecuencia siento que los directores tienden a banalizar el tono medio de los diálogos y las circunstancias trabajando sobre montajes estrictamente anclados en el naturalismo en boga en los tiempos del autor. Creo que Chejov es, en estas obras memorables al menos, un escritor impresionista, que en la interminable sucesión de medios tonos refleja el paso de la vida y la sociedad cuando ésta se estanca crepuscularmente. Claro que un montaje de ese tipo ralenta los tiempos, extiende las escenas y relata una agonía que puede resultar para el público contemporáneo demasiado insustancial, casi tediosa. Pero así perciben la vida esos personajes, afectados por el sinsentido de las acciones, el deterioro de su situación y la imparable aunque lentísima cercanía de la muerte. De allí que prefieran muchas veces acercarlo al melodrama para dar un poco de movimiento y ritmo a los sucesos. Para mí ese es un error grave que he visto cometer hasta en montajes rusos, que se suponen mucho más cercanos al espíritu de Chejov.
Pero aquí no es así y me parece especialmente significativo. David Olguín, que siempre consideré un gran autor pero tal vez no un director de ese mismo nivel, demuestra una capacidad y madurez en ese rol muy gratificante. No ha tomado el camino del naturalismo rampante, pero tampoco el tono sepia al que hace mención el poema de Margules incluido en el programa de mano: más bien se apoya en las obras breves de Chejov e importa al interior de Tío Vania un aire de desmesura fársica muy contenido, que estalla la composición de tipo tradicional jugando aristas que muestran a cada personaje desde otra perspectiva, mucho más cuestionadora, menos dócil, menos fácilmente empática y sentimental, seguramente mucho más riesgosa pero también interesante. Siento que fue una sorpresa inteligente que explora otra visión e incluso un sentido de la ironía y un cierto ácido humor que indudablemente está presente en el texto y el espíritu de la obra.
Gabriel Pascal recurre, sí, como escenógrafo e iluminador, a los tonos sepias, en este caso del óxido, y genera un espacio que más que proteger y contener tiende a exponer y a exhibir a los personajes. Un concepto también agresivo y contrario a lo habitual, que hace buena mancuerna con el tratamiento de la dirección que recién mencionábamos. Pero son los actores los que nos sorprenden. Mauricio Davison, un intérprete tradicionalmente vinculado con estructuras de representación formalistas y ampulosas, encarna un profesor Serebriakov sin negarse en su estilo, pero casi de manera contenida, lo que da por resultado un eje congruente que encuentra eco en la labor de Arturo Ríos como un Tío Vania mucho menos pasivo pero más impotente que lo habitual, casi como una estructura quebrada a punto de volverse estridente. También sucede con Astrov, sostenido por David Hevia, mientras que la Sonia de Esmirna Barrios abandona aquella tradicional tristeza pura y un tanto tonta para acercarse a una mujer limitada por su espacio, tiempo y carencias culturales. Están también Tina French, Rubén Cristiani, Raúl Espinosa Faessel y Laura Almela, esta última por supuesto como Elena, correcta, creativa como siempre, pero con un cierto aire de descolocación (la actriz, no la esposa del profesor), como si no se sintiera muy cómoda en ese personaje.
En definitiva, un trabajo muy propositivo, necesaria y vitalmente polémico, que nos acerca un Chejov que vale la pena volver a compartir a más de un siglo de su nacimiento.
Tío Vania, de Antón Chejov. Dir. David Olguín. Con Arturo Ríos, Laura Almela, David Hevia, Tina French y Rubén Cristiani. Foro Sor Juana Inés de la Cruz, Centro Cultural Universitario, Insurgentes Sur 3000, 5622-7160. Jueves y viernes, 20:00; sábado, 19:00; domingo, 18:00 horas. Loc. $150 general; descuento del 50% a estudiantes, maestros y afiliados al Inaparn; $30 jueves. Adolescentes y adultos. Estacionamiento. (Sur)
Notas