FICHA TÉCNICA



Título obra Cocinando con Elisa

Autoría Lucía Laragione

Notas de autoría Adaptación Jaime Chabaud

Dirección Enrique Singer

Elenco María del Carmen Farías, Marisol Castillo

Escenografía Patricia Rozitchner

Espacios teatrales Sala Xavier Villaurrutia




Cómo citar Bert, Bruno. "Cocinando con Elisa
Resultado ambiguo". Tiempo Libre, 2011. Reseña Histórica del Teatro en México 2.0-2.1. Sistema de información de la crítica teatral, <criticateatral2021.org>



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Tiempo Libre

Columna Teatro

Cocinando con Elisa
Resultado ambiguo

Bruno Bert

Lucía Laragione es una escritora argentina de la que no tenía conocimiento a pesar de tener varios premios y no ser alguien en la primera juventud. Vengo a conocerla a través de una de sus obras de teatro (no es solamente dramaturga), al parecer adaptada por Jaime Chabaud, que se presenta en la Sala Xavier Villaurrutia del Centro Cultural del Bosque. Me refiero a Cocinando con Elisa, que se llevó a escena con dirección de Enrique Singer.

La escenografía, la utilería, el vestuario y las luces se deben a Patricia Rozitchner, al director y a la propia compañía, lo que viene a significar que no fue contratado un especialista en manejo de espacios teatrales y ese renglón –fundamental en teatro– fue cubierto por un colectivo seguramente bajo la supervisión de Singer. Es muy interesante, porque la sensación es la de recurrencia a un híper realismo que hasta (en la penumbra de la espera) parece oler a jamones, salamis y vino. Claro, se trata de una cocina, al parecer de un rancho o "estancia", como allá le llaman, en el sur de Argentina, en un tiempo indeterminado pero perteneciente a un pasado remoto que, posiblemente sea principios del siglo XX.

Allí encontramos a dos personajes: la cocinera "francesa" Nicole (María del Carmen Farías) y una eventual ayudante de color, Elisa, que asume Marisol Castillo. Los demás, sobre todo a los señores del "feudo" y sus asistentes, los conocemos por las referencias de ambas. Dado que la nueva está embarazada y la mayor espera una oportunidad para irse de vacaciones a Europa, el tiempo en que las vemos juntas es progresivo, lineal y finito: unos pocos meses. En ellos no sólo se trama la historia de ambas, sino también, de manera transversal, la de ese mundo que las rodea, sus valores y miserias. Naturalmente el final es inesperado, aunque también un tanto inverosímil.

Me encantan las obras que no sólo "hablan" con los textos, sino a través de sus acciones, y en este caso se la pasan cocinando, por lo tanto debiera ser un deleite ese tejido entre el cómo se cocina y lo que se está tratando en ese momento, sea una circunstancia, el detalle de una historia o una agresión entre las dos mujeres. Pero no es así: todo está, pero poco se usa realmente en medio de un mar de "hacer como que" que vuelve lo más sabroso en rutinario y las acciones en fingimiento o inutilidad evidente. La sensación es de una gran pobreza en medio de la abundancia. No sería fácil, claro, evitar esto, porque todos son pequeños fragmentos y no una tirada en tiempo/espacio homogéneo que permitiría, por ejemplo, hacer una verdadera comida que oliéramos desde la sala. Pero eso es un problema del director (en todo caso del autor) y no del espectador.

Pero esa dificultad de convocar lo que no se logra procesar teatralmente, también está en el texto y las historias, demasiado fragmentadas, excesivamente "crudas", que obligan a los actores no sólo a fingir en las acciones sino también a estereotipar las reacciones de manera repetida. Así, Nicole se vuelve una gruñona egoísta, pueril y repetitiva, mientras que Elisa se mantiene casi siempre en un segundo plano excesivo, casi como una sombra victimada, creada para dar pie a las acciones y reacciones de su compañera. Entonces, se produce una contradicción: por un lado tenemos a dos actrices que muestran un muy calificado desempeño, en un espacio muy seductor, y por el otro nos hallamos en un territorio verbal tirando a pobre, con una estructura tradicional con puntadas demasiado convencionales y un final posible pero muy poco creíble, y un manejo de dirección que aborda correctamente la superficie, sin arar profundo las contradicciones del material para plantear alguna solución satisfactoria.

Naturalmente, el resultado es ambiguo.

COCINANDO CON ELISA, de Lucía Laragione. Din Enrique Singer. Con María del Carmen Farías y Marisol Castillo. Sala Xavier Villaurrutia, Cen¬tro Cultural del Bosque, Paseo de la Reforma y Campo Marte (Metro Auditorio), 5280-8771. Lunes y martes, 20:00 horas. Loc. 5150. Sistema Ticketmaster, 5325-9000. Adolescentes y adultos. (Centro)