FICHA TÉCNICA



Título obra Ricardo III, un sueño

Autoría William Shakespeare

Dirección Silvia Ortega, Erando González

Elenco Erando González

Espacios teatrales Teatro Orientación




Cómo citar Bert, Bruno. "Ricardo III, un sueño
Ejercicio para íntimos". Tiempo Libre, 2008. Reseña Histórica del Teatro en México 2.0-2.1. Sistema de información de la crítica teatral, <criticateatral2021.org>



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Tiempo Libre

Columna Teatro

Ricardo III, un sueño
Ejercicio para íntimos

Bruno Bert

Es natural que las grandes creaciones de Shakespeare sean una tentación para cualquier actor, pero considero una verdadera audacia (es decir, un desafío desproporcionado) que una sola persona adapte, dirija e interprete a todos los personajes de una obra como Ricardo III, Pareciera una competencia de poder, similar a la ambición desenfrenada de ese célebre rey, especialmente en la ficción. Eso es lo que acabo de ver en el Teatro Orientación a manos de Erando González.

Sabemos que dicha obra abunda en personajes, y también que con las tragedias del bardo inglés se ha hecho cuanto se ha querido, incluso la de convertir en monólogo un trabajo para multitudes. Pero creo conveniente medir antes el zapato donde voy a poner el pie, so pena de volver defecto incluso las virtudes que poseo. Digo esto porque se trata de un buen actor, que propone un espacio de transición entre un ensayo y una obra montada, pensado con inteligencia; que además es prudente en la elección de los objetos y pone pasión tanto al cuerpo como al texto –llevado por él mismo a un español en verso, lo que aumenta la dificultad– y maneja recursos mínimos con soltura, aunque pueda, al menos en el estreno, cometer ciertos errores, seguramente dolorosos a juzgar por el hilo de sangre que bajaba de su cabeza tras golpearse con un espejo.

Pero igual creo que todas esas virtudes habrían sido más gratas si el actor fuera más arropado (y tal vez acompañado) y el espectáculo no hubiera sido planeado por una sola cabeza. Y esto a pesar de la codirección de Silvia Ortega.

Cuando vemos una obra pensamos de inmediato cuál es el eje conductor: tal vez la historia, tal vez la profundidad de un pensamiento, tal vez la belleza de un texto, tal vez la habilidad y el talento de un grupo de actores, posiblemente también la concepción escénica del director y su equipo... y llegamos generalmente a la conclusión de que el teatro es una labor de equipo, siendo la consistencia y unidad de éste el que debe brillar. Pero si todo lo esencial recae en una sola persona, podemos llegar a suponer que el eje lo domina un ego desmesurado, capaz de correr todos los riesgos para estar en primer plano en cualquier momento del trabajo.

No es que sea así en este caso: hay buenas imágenes y un conocimiento de la escena suficiente como para evitar posiciones de estrellato diletante. Sin embargo, el espectáculo –la obra de Shakespeare– se resiente y no logra la densidad necesaria. A veces hay un abuso de los tonos muy bajos, casi susurros, que pueden ser atractivos, pero que cansan y alejan la comprensión de las acciones y la secuencia de la obra. Porque no necesariamente es un juego de complicidades en el que todos conocen tanto el texto como la secuenciación lógica, al estilo de las óperas y su público tradicional. Quienes la vean por primera vez no tendrán dificultad en entender los vericuetos de la historia, aunque el diálogo con la viuda que será reina y el grito final de Ricardo se hayan escuchado muchas veces en diferentes contextos.

Entonces, creo que González hace un justo homenaje a Ludwig Margules, uno de sus maestros, pero se queda más en un ejercicio de calidad para íntimos que permiten un posterior debate sobre el trabajo, que en una obra para todo público sobre este texto tan provocador del genio inglés.

RICARDO III, UN SUEÑO, de William Shakespeare. Dirs. Silvia Ortega y Erando González. Con Erando González, Teatro Orientación, Centro Cultural del Bosque, Paseo de la Reforma y Campo Marte (Metro Auditorio), 5280-8771. Lunes y martes, 20:00 horas. Loc. $150. Adolescentes y adultos. Duración aproximada 70 mins. (Centro)