FICHA TÉCNICA
Título obra Cosas de muchachos
Autoría Willebaldo López
Dirección Antonio Toga
Elenco Antonio Toga, Helena Flores
Espacios teatrales Casa de Cultura de Netzahualcóyotl
Cómo citar Rabell, Malkah. "Willebaldo López y Cosas de muchachos". El Día, 1994. Reseña Histórica del Teatro en México 2.0-2.1. Sistema de información de la crítica teatral, <criticateatral2021.org>
TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO
imagen facsimilar
El Día
Columna Se alza el telón
Willebaldo López y Cosas de muchachos
Malkah Rabell
Conocí a Willebaldo López cuando aún no había cumplido los 20 años. He visto casi todas sus primeras obras puestas en escena desde Los arrieros con sus burros por la hermosa capital; obra por la cual obtuvo el primer lugar en un Festival del INBA en 1976. Luego presencié su Pito Tamarindo Luca, premiada por el Seguro Social, que desconocía al misterioso autor que presentó esa obra novel, bajo el pseudónimo de "El que viene", considerada por todo el jurado como una perla del teatro contemporáneo, con su fabulosa historia de un curandero que dominaba las brujerías, y a la vez poseía el instinto psicológico de un médico moderno, así como el poder de mando de un caudillo de su pueblo.
En cambio, nunca tuve la oportunidad de asistir a la representación de su segunda obra: Cosas de muchachos. También esta última premiada por el Seguro Social. Tuve que esperar 20 años para lograr asistir a la representación de la segunda obra en la reciente carrera del joven dramaturgo quien desde sus primeras realizaciones conquistó cuatro premios.
Y vi ese drama hace unos días, cuando una compañía recién formada la puso por centésima vez en la Casa de la Cultura de Nezahualcóyotl, donde la sala llena de estudiantes y escolares recibía con entusiasmo la historia de dos estudiantes de hace veinte o tal vez treinta años.
El nuevo grupo se presenta bajo el nombre de Toga y Compañía debido al nombre del productor, director, y primer actor: Antonio Toga, joven actor que interpreta el único papel masculino de la obra willebaldiana, en tanto en el único papel femenino, aparece una muy joven actriz, que creo nos va dar que hablar mucho de ella: Helena Flores.
La dirección de esa puesta en escena estuvo en un principio a cargo de un teatrista ya más maduro y arraigado en el quehacer teatral, Santiago Jesús. Pero, quien falleció hace unas semanas, dejando su labor a medio hacer, y que terminó con muy buenos resultados, el intérprete del personaje de Él, Antonio Toga. Sobre todo me gustó la idea de tender en el escenario una cuerda con ropa blanca lavada, como si simbolizara la modestia de la situación económica de los protagonistas.
Para quienes conocimos aquella época que trae a escena el autor, sabemos de sobra cuánta verdad contiene esa visión de la vida y de la conducta humana de hace unos treinta años, y cómo influía en la moral de la joven generación. Ese miedo al sexo con el cual se educaba a la juventud femenina, el pavor de embarazarse que envenenaba la vida a toda adolescente y le quitaba la alegría de los primeros pasos en el mundo de los adultos. El miedo ante padres llenos de prejuicios, faltos de comprensión, acostumbrados a considerar como casi un crimen al hijo ilegítimo, aunque en México ese prejuicio jamás llegó a las exageraciones de la civilizada Europa, donde hasta en los hospitales del gobierno se mantenía separado del resto de las enfermas, a las Filies Meres(madres solteras) embarazadas.
Quizá los jóvenes actuales no se dan cuenta de todo lo que han ganado en libertad. Una libertad que ha costado sangre y lágrimas a las generaciones de ayer. Hoy nadie teme compartir su vida con un compañero o compañera sin recurrir al matrimonio, así como no teme tener hijos fuera de los lazos conyugales, lo que apenas hace 20 años se consideraba un delito contra las buenas costumbres y la moral, y al niño nacido en esas condiciones encuentre víctima de tanto prejuicio, se lo consideraba un "bastardo" que durante toda la vida llevaba ese título como un castigo divino.
Toda esa psicología de los años idos, Antonio Toga y la agraciada Helena Flores supieron interpretarla con mucha finura y sentimiento. Esas Cosas de muchachos, cosas de dos seres humanos de distintos sexos, él y ella, Antonio Toga y Helena Flores, dos excelentes jóvenes actores que vienen a enriquecer con calidad interpretativa las filas de la nueva generación de actores de México.