FICHA TÉCNICA



Título obra El otro exilio

Notas de autoría Albert Camus / autor de El mito de sísifo y de otras novelas y obras de teatro; Paulino Sabugal y Rosa Sabugal /selección y adaptación teatral

Dirección José Acosta Nava

Grupos y Compañías Taller del Sótano

Elenco Arturo Ríos, Teresa Rábago

Escenografía Félida Medina

Espacios teatrales Teatro Reforma




Cómo citar Rabell, Malkah. "El otro exilio, por el Taller del Sótano". El Día, 1992. Reseña Histórica del Teatro en México 2.0-2.1. Sistema de información de la crítica teatral, <criticateatral2021.org>



TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

imagen facsimilar

El Día

Columna Se alza el telón

El otro exilio, por el Taller del Sótano

Malkah Rabell

Sin duda una de las secciones del arte literario, que tal vez por sí misma es un arte, es la búsqueda de los títulos para novelas, poemas, dramas, etc. Técnica nada fácil, como muchos los suponen. Sobre todo como lo piensan los responsables de las distintas partes periodísticas o literarias o teatrales, que siempre se dedican a cambiar los títulos del autor original. Para buscar un título se necesitan dos talentos: la imaginación y el sentido común. Parece que los dos autores de El otro exilio, Paulino Sabugal y Rosa Sabugal, los poseen, aunque en su Homenaje a Camus han buscado más bien lo imaginativo. Y si nos parece un tanto incomprensible la expresión: El otro exilio, en cambio nos suena muy musical y permite a nuestra mente lanzarse por numerosos rumbos.

Todo el mundo sabe que el gran escritor, filósofo, novelista, ensayista y dramaturgo, Camus, francés originario de Argelia, no ha dejado mucha documentación de su vida anterior a su celebridad ni tampoco a su existencia ulterior. Tenemos algunos datos más novelescos o auténticos, que Simone de Beauvoir ha dejado en su novela Los Mandarines. Así como algunos pensamientos y teorías de El mito de Sísifo a los cuales han recurrido los autores del presente espectáculo. Más, donde mayormente se pueden encontrar datos biográficos de Camus, es en sus novelas y dramas, ya que ningún creador puede escapar a lo biográfico en sus propias creaciones.

Así que el espectáculo en un acto que el grupo juvenil: El Taller del Sótano ha logrado montar en el Teatro Reforma está realizado con las briznas de la obra y de la vida de ese hombre genial, representante de la literatura de la post-guerra, fallecido en 1960, a la edad de 47 años, en un absurdo accidente automovilístico, como si quisiera demostrar que la vida es auténticamente absurda, y que la única manera digna de liberarse de ella, es el suicidio. Lo que fue su tesis durante muchos años. Suicidio no como escape, sino como rebeldía. Más, ya en La peste, lo niega, y sostiene: "Por el sólo juego de la conciencia, transformo en regla de vida lo que era una invitación a la muerte; y me niego al suicidio". Y ya en sus últimos años, los años más luminosos y más positivos de su corta existencia, asegura de que si el mundo es absurdo y sin sentido, sería lo más absurdo no buscar la felicidad, e imponerla a como de lugar.

¿Y qué nos dice El otro exilio de ese pensador que demostró en su primera novela El extranjero ser un creador de una fuerza dramática digna de un Dostoyevsky? EL joven director de escena, José Acosta Nava, en una especie de collage de imágenes nos enseña una serie de escenas que no siempre logramos comprender muy bien, pero nos atraen y nos mantienen atentos a lo que sucede en el escenario. La primera serie de imágenes nos introducen en la infancia y en la juventud del escritor en su Argelia natal, en la pobreza de una familia que hace parte de esa inmigración llamada "pies negros", sobrenombre aplicado a los inmigrantes pobres, lo que hace decir a uno de los personajes, que a Alberto Camus ya no se le menciona en los periódicos como pieds noirs, sino como hijo de franceses, señal de que ya empieza a ser tomado en consideración.

La pieza de Paulino y Rosa Sabugal nos enseña algo bastante ignorado: que el joven escritor sufría de tuberculosis, mal que tal vez continuó martirizándolo más adelante. Probablemente a esa enfermedad se deba adjudicar esos rasgos de debilidad física que en la interpretación de Arturo Ríos subrayó el director con bastante lógica. En cambio no le encontré lógica alguna a ese desfile de desnudos, ya masculinos, ya femeninos, que si hace veinte años fueron una audacia, ya no lo son, y más bien se nos antojan comercio de cabaret. Y esa imagen del final, que nos deja una visión durante por lo menos 10 minutos de un Camus desnudo –probablemente ya muerto– recostado en una silla, se nos antoja una lección de anatomía bastante desagradable. Tampoco entiendo el significado –¿simbólico?– de esa figura masculina cubierta el rostro de una máscara antigas (o algo parecido) que se dedica a pegar a todo el mundo y a violar a una joven ante excesivos testigos.

La joven actriz que en aquella representación de Alicia en el Sótano, así como en Nota Roja, Teresa Rábago, hacía sendas figuras juveniles de primera magnitud, en el presente collage interpreta a la madre de Camus, y no teme –como lo hacen las actrices profesionales– mostrar la primera arruga ni la primera cana.

La representación nos permite convivir durante una hora o más, con un Camus poco conocido, que trata de mostrarnos ese "Otro exilio" que tal vez significa para todo ser humano sensible este mundo, esta tierra donde ha de pasar toda una vida.