FICHA TÉCNICA
Título obra Son pláticas de familia
Autoría Rafael Solana
Notas de autoría Antonio Buero Vallejo / versión al español; Gerald Huillier / adaptación
Dirección Manuel Montoro
Elenco José Acosta, Miguel Ángel Alvarado, Jorge Gómez, Dolores Solana, Elsa Aguirre
Escenografía Guillermo Barclay
Espacios teatrales Teatro Julio Prieto
Eventos Homenaje a Rafael Solana por parte del gobierno de Veracruz
Cómo citar Rabell, Malkah. "Una sorprendente comedia de Rafael Solana". El Día, 1991. Reseña Histórica del Teatro en México 2.0-2.1. Sistema de información de la crítica teatral, <criticateatral2021.org>
TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO
imagen facsimilar
El Día
Columna Se alza el telón
Una sorprendente comedia de Rafael Solana
Malkah Rabell
Vuelve a hacerse presente en el escenario una obra del multifacético dramaturgo, poeta, cronista, novelista, y maestro de varias generaciones de teatristas, Don Rafael Solana, con una sorprendente comedia, que nos da a conocer la juventud de Don Juan Tenorio, personaje que rechaza todas las enseñanzas conocidas para imponer la suya: el don juanismo. Época de la vida del Tenorio que ningún escritor enfrentó. Época cuando nació Doña Inés y nos damos cuenta que cuando la inmortal pareja se encontró ella contaba veinte años menos que él. Y ha creado Don Rafael Solana estos tres actos en versos perfectos. Lo que tal vez no sería sorprendente, ya que Don Rafael es un poeta de nacimiento, miembro creador del inolvidable "laboratorio de poesía" el taller del cual surgieron poetas como Octavio Paz y Efraín Huerta. Mas, ¡Oh! ¡sorpresa! su reciente obra: Pláticas de familia, que se estrenó hace unos días, ha sido escrita en versos clásicos. Y más aún, en un lenguaje castizo empleado por el mismo Tenorio.
¡Y con qué elegancia escribe nuestro poeta! Una elegancia lingüística y psicológica que trata a cada quien según su edad con una inmensa sabiduría del alma humana. Una elegancia de soberbio conocimiento lingüístico que nadie puede reproducir en la escena mejor que Manuel Montoro, a quien hemos perdido de vista desde hace dos años cuando puso en el teatro "Insurgentes" un drama sueco: Las noches de las Tríbades del novelista y dramaturgo Per Olov Enquist. Desde aquella fecha, en 1989, Manuel Montoro quedó absorbido por la Universidad Nacional, por la UNAM, donde dicta cátedra sobre los montajes escénicos y da clases a nuestros futuros directores de escena. Nadie mejor que él para preparar a la nueva generación de directores escénico. Pero un hombre de teatro auténtico lo sigue siendo toda la vida, ya no puede renunciar a su pasión. Y esta vez sin abandonar sus clases, aceptó la colaboración que le pidió la Universidad de Jalapa en su sección Veracruz en la cultura, para la presentación de la comedia del maestro Rafael Solana: Pláticas de Familia como participación en el homenaje que el gobierno del estado de Veracruz rinde al dramaturgo-poeta por toda una vida dedicada a la literatura.
Con Pláticas de familia Manuel Montoro encontró una dirección a su medida. Con jóvenes actores que ya gozan de cierta experiencia, el director hizo milagros de perfección. El verso y el antiguo español lució con toda gracia y arte, que demostraba el origen de teatro universitario de la primera figura, José Acosta, papel extremadamente difícil, pero que el joven y agraciado actor interpretó con temperamento, con constantes matices y con una dicción clarísima. Asimismo, sus dos compañeros de juerga, Miguel Angel Alvarado y Jorge Gómez en papeles de menor importancia, han dado muestras de capacidad artística y de comprensión para sus personajes a los que impusieron ciertos detalles de homosexualismo, que no pocos psicoanalistas han considerado propios del mismo Tenorio. Un aplauso especial merece Dolores Solana en el reducido papel de la abadesa, a quien plasmó con una gracia risueña y sin maquillaje y pese a su propia juventud, supo darle a su interpretada un amaneramiento de dama ya entrada en años. Como estrella estaba anunciada Elsa Aguirre, y siendo decir que en su papel de madre de Don Juan, fue la menos convincente.
En cambio ¡cómo convenció a ese público fiel la escenografía de Willy Barclay!, a quien añorábamos desde ya mucho. Su última actividad escenográfica pertenece a la obra Bartolomé de Las Casas y resultaba de una especial belleza y funcionalidad. En Son pláticas de familia se trataba de algo más sencillo: dos decorados de sendos interiores de la España antigua que se reemplazaban constantemente uno al otro, sin necesidad de un escenario rodante. Una escenografía y unos trajes que convencían no sólo por su belleza, sino por los conocimientos históricos y geográficos de su creador.
Esta representación además de tener la originalidad de tratar un tema ya antiguo de una manera completamente novedosa, reunía a tres espléndidos artistas: a Don Rafael Solana, a Manuel Montoro el director de escena y a Guillermo Barclay el escenógrafo.