FICHA TÉCNICA



Título obra Anillos para una dama

Autoría Antonio Gala

Dirección Josefina Brun

Elenco Olga Marta Dávila, José Luis de la Vega, Alejandro Vileli

Espacios teatrales Foro de la Conchita




Cómo citar Rabell, Malkah. "Otro triunfo en el Foro de la Conchita". El Día, 1990. Reseña Histórica del Teatro en México 2.0-2.1. Sistema de información de la crítica teatral, <criticateatral2021.org>



TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

imagen facsimilar

El Día

Columna Se alza el telón

Otro triunfo en el Foro de la Conchita

Malkah Rabell

El Foro de la Conchita es uno de los primeros teatros –tal vez el primero– que en México llevó a cabo representaciones en una casa particular. La idea de organizar tales puestas en escena con actores resultaba sin duda interesante. La casa pertenecía a una actriz, Marta Olga Dávila y se encontraba situada en esa bellísima barriada que es Coyoacán, de allí su nombre: Foro de la Conchita. En una de las más amplias habitaciones se instalaron varias filas de asientos y los comediantes actuaban en el resto del espacio. En un principio fueron más bien obras de aficionados.A medida que pasaba el tiempo el repertorio iba mejorando haciéndose más profundo, más original y más profesional. Marta Olga Dávila con su grupo de iniciadores tuvieron que luchar mucho tiempo: seis años que se cumplen actualmente. Pero ¿qué significa el tiempo para quienes aman su profesión? El teatrito se calentaba poco a poco; adquiría su público de fieles. Hasta que –¡Oh milagro!– una obra de autor nacional, Tomás Urtusástegui: Cupo limitado trajo el éxito... y el reconocimiento... y al público, y se representó durante 300 funciones.

Después de Cupo limitado –con su escenografía diseñada por Alejandro Luna y adaptada al breve espacio del escenario improvisado como si la pieza fuera escrita especialmente para semejante caso– vino el drama de Jean Paul Sartre: L'huis Clos (A puerta cerrada)que un joven director mexicano, Rodolfo Alcaraz puso en escena en la alberca que existía en el jardín de la casa. Se sacó el agua y el infierno estaba allí, en el fondo profundo de la piscina. Resultó otro éxito, otra prolongada temporada.

Y actualmente el Foro Conchita pone en escena otra obra que puede llegar a ser todo un éxito tanto de público como de la crítica: Anillos para una dama, del dramaturgo español Antonio Gala, que coloca la acción en la época del Mio Cid, con un tono muy especial, de dramaturgia española. No precisamente –ni mucho menos– de la época histórica, sino de una manera de escribir de los autores hispanos anteriores a la segunda guerra, y que la directora, Josefina Brun, en su introducción al programa de mano denomina: postmodernista. Anillo para una dama está construida sobre largos, larguísimos parlamentos, que podrían colocar el drama en el género: Theátre des bavards, como llamaba el teatro occidental del siglo XX Pierre Aimé Touchard, uno de los mejores analistas teatrales de su época.

No me asusta la mucha charla en el escenario, siempre que sea interesante. El texto de Antonio Gala lo es. Con un lenguaje bello y claro nos introduce no tanto en el mundo de la Edad Media, como en el alma de Jimena, la que fue la amada esposa de Rodrigo Díaz de Vivar, que al quedar viuda se transforma en un mito popular: las esposas de los héroes deben amar a sus cónyuges desaparecidos hasta que la muerte los reúna de nuevo. Son las esposas que la imaginación popular quisiera enterrar junto con sus maridos, como lo exigían ciertos pueblos orientales que arrojaban a la fogata donde se incineraba el cadáver del marido, a la viuda. El título: Anillos para una dama se refiere a muchos anillos, a los que lleva la esposa del muerto en los dedos y a los que la opinión de las multitudes construye en torno de su persona y de su corazón.

Pero, para mi gusto, más allá de la obra se halla la puesta en escena realizada por Josefina Brun, en el reducido espacio del Foro de la Conchita con unos pocos excelentes actores. Sobre todo son tres que llaman la atención e imponen el éxito del drama: Olga Marta Dávila como "Jimena", la viuda enamorada de un viviente, en lugar de un muerto; José Luis de la Vega como "Minayo", el nuevo amor de Jimena, y Alejandro Villeli, como "el Rey".

A Olga Marta Dávila ya la hemos visto en numerosos papeles y sabemos que es una excelente comediante enamorada de su profesión, que nos entrega una imagen de Jimena de voz clara, de dicción no menos clara y de actitudes que nunca caen en la sobreactuación. Es una mujer que ama, tanto de la época medieval como de la nuestra. Una mujer valiente que sabe jugarse la vida y el porvenir por el amor a un hombre.

El personaje de Minaya es mucho menos heroico que ella, aunque se trate de un héroe en el campo de batalla. José Luis de la Vega actor que desconozco, dio una imagen de su personaje con voz potente, llena de matices, y con cierta humildad para este protagonista que se cree obligado a vivir en la sombra que dejó el Sidi, el Cid.

Y en el difícil papel del Rey, Alejandro Villeli logró crear a todo un carácter, tipo cambiante, a veces irónico, y otras veces duro, que nunca cede y no abandona sus ideas sobre lo que conviene a su reino.

En cuanto a la dirección de esa joven directora universitaria, que casi toda su carrera la dedicó al teatro de la UNAM, Josefina Brun, probablemente es un género de drama al cual se dedica por vez primera. Y sin embargo logra imponer un ritmo, una viveza una manera de vivir de los personajes y del tema que arrastra al público y lo mantiene pendiente de cada palabra. No cabe duda que triunfará tal como lo demostró ya en el estreno.

Anillos para una dama es una obra de esas obras que el público ama, cualquier clase de público.