FICHA TÉCNICA



Título obra El verdadero oeste

Autoría Sam Shepard

Dirección Ángeles Castro García

Elenco Juan Carlos Colombo, Tara Parra

Escenografía José de Santiago

Espacios teatrales Teatro Casa de la Paz




Cómo citar Rabell, Malkah. "¿Vuelve el teatro del absurdo? en El Verdadero Oeste". El Día, 1990. Reseña Histórica del Teatro en México 2.0-2.1. Sistema de información de la crítica teatral, <criticateatral2021.org>



TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

imagen facsimilar

El Día

Columna Se alza el telón

¿Vuelve el teatro del absurdo? en El Verdadero Oeste

Malkah Rabell

Con Beckett en un teatro, en el Foro La Gruta, y el estadunidense Sam Shepard en otro pequeño foro, el de la Casa de la Paz, se nos antoja que algunos directores con algunos grupos independientes están añorando aquella época cuando el público huía de las salas teatrales y la crítica especializada se desesperaba por interpretar los intrincados caminos artísticos de algunos dramaturgos universales. Recuerdo que por aquellos años, más o menos por los 70, había entre nosotros un colega ya de edad avanzada, hombre de amplia cultura y amplia experiencia, que sin embargo, después de la mayoría de estas puestas en escena, en las cuales nuestros directores de escena –los jóvenes desde luego– agregaban su nebulosidad a las de los autores, me decía: "Malkita, desásneme", expresión de su propia cosecha que él había encontrado para explicar su absoluta incomprensión ante las obscuridades vanguardistas a las cuales nuestros jóvenes directores habían agregado las suyas. Y yo, con mi confianza en mí misma de una mujer aún relativamente joven, me dedicaba a "desasnarlo".

Y ahora pregunto tristemente: ¿Quién me va a desasnar?

De Beckett con su Mejor la obscuridad dirigida por José Enrique Gorlero, ya escribí. Ahora me toca el "Festín de las palabras", tal como llamaba Geneviéve Serreau al Nouveau Theatre. Hablar de ese Verdadero Oeste de Sam Shepard no es tarea fácil. ¡Dios mío! Cuantas palabras, palabras, palabras! No recuerdo el nombre del autor francés que llamaba al teatro de su época: Le théatre des bavards (el teatro de los habladores). Creo que nunca en mi vida me encontré con tantos "bavards" como en ese Verdadero Oeste. Y sin embargo me imagino que los hombres de los desiertos y de las praderas deben de ser de pocas palabras, como seres de la soledad.

Según dice el programa: "Sam Shepard un illinois nacido en 1942, se ha convertido en un mito contemporáneo. Polifacético como Boris Vian; legendario como Neal Cassady; amigo y colaborador de los Stones, Patti, Smith y Bob Dylan. Baterista durante años de la orquesta de Acid rock, actor en películas como Elegido para la gloria y Días del cielo: coguionista de Zabriskl Point y Paris Texas. Hay más, pero me parece que con ello basta.

En El Verdadero Oeste dos hermanos se enfrentan. Uno es un universitario, escritor de guiones para cinema, el otro es... francamente no sé que vocablo encontrar: ¿un bandido? ¿un ladrón?, ¿un vivales? Un ser negativo en toda la extensión de la palabra. Es un hombre que ha vivido tres años solo en el desierto y ha vuelto a la civilización para envenenar la vida de su hermano privilegiado, quien me parece demasiado benevolente ante tanto chantaje, mentiras y exigencias. hasta que se cansa. Y entonces ¡cuidado! Toda la casa se va abajo... ¿Cómo termina esta historia? pues, como todo en la vida, no tiene final.

En los papeles de los dos hermanos, sendos actores de la nueva generación, Juan Carlos Colombo, como Austin, el intelectual y hombre sensato, que se vuelve insensato ante las locuras del otro, han tratado de crear sendos caracteres, un enfermo que no siempre ha sido logrado, sobre todo de parte del hermano negativo. Creo que sólo dos "monstruos sagrados" podrían mantener el interés del público. La única veterana en esta puesta en escena es Tara Parra, que realizó una aparición de cinco minutos, en el papel de la más deliciosa de las madres absurdas. ¡Qué lástima que no nos dieron la oportunidad de gozar más tiempo de su presencia!:

Lo que desde un principio llamó la atención es la original escenografía de ese estupendo escenógrafo que es José de Santiago, quien creó en la presente oportunidad algo fuera de la realidad, pero que tampoco llegaba a ser un sueño. Una escenografía transparente y blanca, como si fuera la antesala de un hospital. Tal vez de un hospital psiquiátrico donde se enfrentaban dos locuras

En cuanto a la dirección de la obra, Ángeles Castro García (no sé si hombre o mujer) tal vez se excedió en la lentitud de la dirección Mas ¿cómo dirigirla de otro modo? Sam Shepard descubrió su propio estilo para sus creaciones. Ahora les toca a los directores encontrar un ritmo y un modo novedoso para los montajes.