FICHA TÉCNICA
Título obra Pepsi la cariñosa
Autoría Pierrette Bruno
Notas de autoría José María Fernández Unsain / adaptación
Elenco Jaqueline Andere, Carlos Bracho, Raquel Olmedo, Rubén Rojo, Guillermo Aguilar
Espacios teatrales Teatro Centro Libanés
Notas
Cómo citar Rabell, Malkah. "Pepsi la cariñosa con Jacqueline Andere". El Día, 1989. Reseña Histórica del Teatro en México 2.0-2.1. Sistema de información de la crítica teatral, <criticateatral2021.org>
TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO
imagen facsimilar
El Día
Columna Se alza el telón
Pepsi la cariñosa con Jacqueline Andere
Malkah Rabell
Encontrar una buena comedia, de un rico argumento y de riqueza interpretativa, es decir con personajes bien diseñados y divertidos, no es nada fácil. Un Moliére, un Bernard Shaw y hasta un Georges Feydeau no se encuentran a cada vuelta de siglo y aún menos de decenio. Tal vez hasta es más difícil encontrar una buena comedia que un buen drama. Pepsi la cariñosa, que actualmente se presenta en el Teatro Centro Libanés es una de esas comedias que tenía el don de descubrir hace unos años Antonio Haro Oliva para la actriz Nadia Haro Oliva. Comedias cuya principal finalidad resultaba ofrecer un personaje de lucimiento para la estrella.
Parece que a estas alturas de su carrera dramática, Jacqueline Andere persigue iguales triunfos que su colega mayor. Pepsi la cariñosa de Pierret Bruno –que según se antoja reúne una doble nacionalidad: Pierrette del francés, y Bruno del italiano– es una comedia bastante seca y pobre en acción. Todo su brillo se reduce al lucimiento de la primera figura, para la cual José María Fernández Unsain adaptó la obra, cuya comicidad se reduce casi en su totalidad en el personaje de Pepsi.
Las obras que ofrecen la posibilidad de crear una doble personalidad tanto para un actor como una actriz, son perseguidas por toda clase de intérpretes. "Pepsi" ofrece esa posibilidad. Cabaretera en una parte de su personalidad, le basta cambiar de peluca y de ropa para transformarse en María Lorenza, dama de la alta sociedad casada con un arquitecto quien se encuentra en el umbral sensible de su carrera: triunfar o fracasar definitivamente, y quien en la ausencia de su esposa tropieza con la cariñosa Pepsi. La cabaretera se hace pasar por la legítima esposa de su nuevo amigo para ayudarlo a triunfar en su carrera. Y todo termina en el mejor de los mundos: la muchacha de vida es alegre es generosa, y la legítima esposa comprensiva; el marido aunque más que preocupado por su carrera que por las mujeres no deja de ser noble y casi tan generoso como su compañero de una noche de amor.
La comedia es casi blanca y no recurre en ningún momento a un idioma soez o a chistes prohibidos a los menores de edad. El único personaje interesante es Pepsi. Todo lo demás es excesivamente pálido. El reparto reúne varios excelentes actores, como Carlos Bracho en el papel del marido; Raquel Olmedo como la esposa, un papel un poco seco. y Rubén Rojo como un hombre de negocios muy importante en cuyas manos yace el porvenir del arquitecto. En cuanto a Guillermo Aguilar, un actor muy simpático pero en un papel muy reducido de un fantasioso mayordomo, excesivamente honesto. Pues, ni siquiera ese excelente reparto –dirigido por la misma Jacqueline Andere–, pudo imponerle a esa floja trama mayor interés. La risa sólo se dejaba oír en muy raras ocasiones. Y a veces nos embargaba un ligero sueñecito.
Por lo mismo la única salvación del espectáculo –lujosamente representado en la escenografía de David Antón–, quedaba a cargo de la primera figura: Jacqueline Andere, quien ya como Pepsi, ya como María Lorenza, se desvivía para darle a la representación mayor viveza y mayor comicidad. Lo que no siempre se lograba. A decir verdad Jacqueline Andere me gusta más como actriz dramática. La intérprete sigue siendo muy bella, sobre todo cuando abandona su rojiza cabellera de Pepsi, para reemplazarla por la rubia peluca de María Lorenza. También es infinitamente más elegante y atractiva en su largo vestido de terciopelo malva de la dueña de casa. Vestido que reemplaza la centallante minifalda de Pepsi, aunque esta última prensa permite que el público goce con la vista de un par de admirables piernas.
Comedia que probablemente agrade a no pocos espectadores, tanto masculinos como femeninos. Esperemos las primeras 100 funciones para constatar la opinión del auditorio.