FICHA TÉCNICA



Título obra Muerte súbita

Autoría Sabina Berman

Dirección Héctor Mendoza

Elenco Alejandro Camacho, Miguel Ángel Ferriz, Patricia Bernal

Escenografía Gabriel Pascal




Cómo citar Rabell, Malkah. "Muerte súbita, de Sabina Berman". El Día, 1988. Reseña Histórica del Teatro en México 2.0-2.1. Sistema de información de la crítica teatral, <criticateatral2021.org>



TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

imagen facsimilar

El Día

Columna Se alza el telón

Muerte súbita, de Sabina Berman

Malkah Rabell

Título sugestivo, esa Muerte Súbita, aunque no pertenece en realidad al mundo de la obra. Según parece es una expresión técnica del juego de tenis. También aquí, en la obra de Sabina Berman, hay una muerte súbita, pero en muy distintas condiciones.

La autora asegura que ha tratado de permanecer fiel a los personajes de su generación, "desaparecer como autora para mostrarlos". Mas, según mi opinión, nada hay de especialmente generacional, de fotográfico de una generación en ese espectáculo. Mas bien es el drama de tres seres humanos con una historia que puede suceder en cualquier época, en cualquier parte del mundo, bajo la imposición de cualquier generación. También asegura la dramaturga que trataba de escribir una comedia y no sabe por qué ni cómo resultó un drama. Aunque lo diga en broma, la autora en un principio trató de seguir la moda impuesta por los anglosajones con la comedia dramática, que consiste en imponer una constante risa en medio de los sucesos más espeluznantes. Pero la señorita Berman no tiene temperamento anglosajón y su pretendida comedia dio lugar a un drama de tres seres humanos que se desgarran entre sí.

Dos amigos –los mejores amigos de la vida– aunque eran algo más que amigos, y el arete en la oreja de uno de ellos sugiere algo muy distinto. Uno de ellos, Odiseo, desaparece durante dos años.Lo tragó la cárcel por el crimen de fumar mariguana. Cuando reaparece en el mundo de los seres vivos-seres libres, en el hogar de su amigo Andrés, se encuentra que durante los dos años que pasó en prisión, durante los dos años de su propia desgracia, de la cual "el mejor amigo de su vida" ni se enteró, y menos se preocupó, Odiseo se encuentra que durante este lapso Andrés vivía en el mejor de los mundos, en pleno éxito como novelista, y hasta acompañado por una mujer. El drama consiste en el enfrentamiento de esos dos seres tan distintos, que lleva a un trágico desenlace.

Bajo la dirección de Héctor Mendoza, director que actualmente puede ser considerado como el mejor en su especialidad en México, la puesta en escena subraya los ángulos dramáticos de la pieza, y suprime casi o sin casi, todo intento de risa del público. A veces surge una repentina carcajada del auditorio. Pero se me hace que más bien se debe a una reacción de costumbre. Las "comedias dramáticas" nos crearon una reacción de reír en cualquier momento. La obra misma nos mantenía inmovilizados, con los dientes apretados, y Héctor Mendoza logró provocar en el auditorio una emoción contenida que nos congelaba. A su vez el manejo de los actores, sobre todo de los dos personajes masculinos: Miguel Ángel Ferriz y Alejandro Camacho, era perfecto, Miguel Ángel Ferriz no dejaba de extrañarnos en el papel de Andrés que lo alejaba de sus personajes habituales. Este excelente actor por lo común hace gala de una dicción muy clara. Esta vez, quizá por el deseo de crear un carácter nuevo, hablaba de manera muy rápida y no siempre con bastante claridad. Extrañabamos al Miguel Ángel Ferriz de siempre, pero nos demostraba que bajo una nueva mano directiva, sabía ser un intérprete nuevo. Alejandro Camacho como Odiseo, el amigo que llega de la cárcel y responde con odio y rencor a la felicidad de su antiguo compañero, Alejandro Camacho como el hombre duro que creó un carácter de acuerdo con su propia manera de ser. En la tercera figura del reparto, Patricia Bernal, como Gloria la muchacha tonta, pero muy agradable en los menesteres sexuales, no llegaba a la altura de sus dos compañeros, pero en su tono menor logró también ella crear un carácter.

La escenografía se debe a dos jóvenes profesionales que ya se imponen, y en el caso de Gabriel Pascal responsable de la iluminación, la luz molestaba bastante los ojos en ese teatro foro redondo como es el Granero.