FICHA TÉCNICA



Título obra La Marquesa de Sade

Autoría Yukio Mishima

Dirección José Caballero

Elenco Margarita Sanz, Angelina Peláez, Verónica Langer, Montserrat Oliveros

Música Norma Angélica García

Vestuario Lucile Donay




Cómo citar Rabell, Malkah. "La Marquesa de Sade, un bello espectáculo". El Día, 1988. Reseña Histórica del Teatro en México 2.0-2.1. Sistema de información de la crítica teatral, <criticateatral2021.org>



TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

imagen facsimilar

El Día

Columna Se alza el telón

La Marquesa de Sade, un bello espectáculo

Malkah Rabell

En lugar de La Marquesa de Sade podría la obra de Yukio Mishima llamarse con más lógica: Una familia de sado-masoquistas, el titulo lo lleva el drama por tratarse de la esposa del famoso marqués que transmitió su apellido a un estado prisológico muy de moda en ciertas épocas históricas como las que dieron a conocer los campos de concentración. Pero el drama no se detienen en la esposa, Renée de Sade. Abarca a toda la familia de ésta. La propia marquesa es el prototipo de las masoquistas, personajes que aman sufrir y no sólo en el área sexual; su madre, Madame de Montreuil, que se hizo famosa a la sombra de su yerno, ya que fue ella la responsable del largo encierro en la Bastilla del marido de su hija, quien la anciana dama de la alta nobleza francesa, consideraba un criminal sin perdón, actitud en la cual demuestra no poco sadismo. La familia de Montreuil cuenta con otro miembro quiza menos importante en la realidad que en la obra teatral. Se trata de la hermana menor de la marquesa, Anne, la que con todo cinismo ocupa en la cama de su cuñado el lugar de la esposa legítima. ¿A qué se debe tanta alegría, tanto sentido de triunfo que domina la crueldad de Anne? ¿Será también ella sadica? Anne se auto-considera como una persona normal, y cree que a su normalidad se debe el presumible amor de su cuñado.

En cuanto a la marquesa de Sade es un personaje con exceso de complicaciones para ir poco a poco despojando el frondoso ramo de su naturaleza. El rasgo más visible y comprensible es su masoquismo, pero muchos de sus rasgos de conducta simplemente no se explican. Como su último gesto que la lleva a entrar en un convenio, precisamente cuando su marido recupera la libertad después de 18 años de presidio.

En el papel de la marquesa, Margarita Sanz llega a ser espléndida. A menudo Margarita Sanz cae en exageraciones melodramáticas. Pero cuando encuentra el tono justo, es magnífica. Es lo que sucede con su Marquesa de Sade. La rodean varias estupendas actrices jóvenes en esta obra donde sólo se cuenta con figuras femeninas.

También Angelina Peláez es magnífica como la madre de la marquesa que ha sacrificado gran parte de su fortuna para mantener a su yerno tras las rejas, a la sombra de un calabozo. De otro termino cuando el nuevo Gobierno Republicano lo pone en libertad, y hasta lo considera como una víctima del viejo régimen. Es bueno leer a Marat-Sade de Peter Weiss donde se presenta a Alfonso de Sade para dare cuenta lo que el nuevo regimen significa la para el recién liberado noble.

En el papel de Madame de Montreuil Angelina Peláez crea un personaje realista, con un naturalismo de alto vuelo. Es la intérpre más realista del reparto, frente a un reparto que se entrega a una actuación donde intervienen en gran medida las técnicas corporales, probablemente inspirados en el barroco de la época de y Luix XV y Luis XVI. El director, José Caballero ha dado mucho vuelo a las actitudes inspiradas en las estatuitas de porcelana de los salones de la época, y toda la obra adquiere mucha plasticidad, que permite lucirse especialmente a Verónica Langer en el personaje de la condesa de Saint-Fond conocedor de la especial naturaleza deñ marqués de Sade. La otra intérprete es Montserrat Ontiveros que se luce en el papel de la hermana.

El vestuario aunque modesto, es muy fiel a la época y da belleza a las escenas dramáticas, pertenece el diseño del vestuario a Lucile Donay.

Un bellísimo espectáculo para el cual el director de escena, José Caballero, el conjunto de actrices y la música original de la clavecinista Norma Angélica García, parecen haberse dado las manos y entregado a la creación escénica lo mejor de sí mismos.