FICHA TÉCNICA
Título obra El estupend’hombre
Autoría Antonio González Caballero
Dirección Antonio González Caballero
Grupos y Compañías Generación 88 del Centro de Arte y Teatro de Emilia Carranza
Elenco Tony Farrel, Efraín Aizman
Espacios teatrales Foro Shakespeare
Cómo citar Rabell, Malkah. "Otro grupo nuevo en Stupend'hombre". El Día, 1988. Reseña Histórica del Teatro en México 2.0-2.1. Sistema de información de la crítica teatral, <criticateatral2021.org>
TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO
imagen facsimilar
El Día
Columna Se alza el telón
Otro grupo nuevo en Stupend'hombre
Malkah Rabell
Más o menos en los dos últimos años quedamos constantemente sorprendidos por la aparición de nuevos grupos teatrales. La crisis y las dificultades económicas en lugar de suprimir a las compañías, parecen aumentarlas. ¿Cuál es la explicación de semejante misterio? Ya logré apercibir un asomo de explicación: ¡la creación de una multitud de escuelas teatrales! Actores, directores y autores que se han quedado sin trabajo abrieron escuelas profesionales para el aprendizaje del arte escénico. Cuando llegó a México Seki Sano, no existía ni una sola escuela. Seki Sano fue el primero en abrir una. Hoy, hay más de quince. Recuerdo en una oportunidad haber escuchado la conferencia de un dramaturgo francés en el IFAL, y el conferencista decía: ¿Por qué serán los críticos de teatro siempre de mal humor? ¿Tal vez porque siempre han de apurarse, siempre han de correr de un teatro a otro, de un espectáculo a otro?" En aquella época no comprendí muy bien. Pero ahora sí lo comprendo perfectamente. Todos los días aparece un nuevo conjunto que presenta un nuevo espectáculo. Y no nos alcanza ni la memoria, ni la paciencia, ni el tiempo de escribir acerca de todos ellos. Antaño escribía yo acerca de todas las representaciones que había visto. Actualmente dejo de escribir acerca de un 20%.
Este miércoles 21 de septiembre asistí a una representación de la Generación 88 del Centro de Arte y Teatro de Emilia Carranza de la obra de Antonio González Caballero El estupend'hombre en el Foro Shakespeare bajo la dirección del propio autor. Hace unos diez años –o algo menos– la misma obra fue puesta en un teatro universitario bajo la dirección de Julio Castillo. En aquella oportunidad nuestro maravilloso Julio, que se nos fue para siempre, hizo gala de su exaltada imaginación. Y entre la imaginación de Julio, y la de González Caballero ya no comprendíamos absolutamente nada. Debo admitir que actualmente, encargado el autor del montaje de su propia obra, me resultó ésta muchísimo más clara. Se trata de un viaje de un enfermo en el interior de su propio yo, o como lo explica el programa de mano: "Mario Mendoza tras sufrir un infarto es operado de emergencia; al ser cloroformado, no tiene más remedio que viajar dentro de su cuerpo donde se encuentra con órganos como el corazón, las vísceras, el cerebro, etc... con recuerdos del pasado y con el gran amor a su vida, que se le manifiesta disfrazada de quimera..." Es fácil comprender hasta qué punto tal argumento podía apasionar a Julio Castillo, que desde años sufría de una extremadamente mala salud y estaba condenado a morir joven.
Empero, si Julio Castillo contaba para su montaje con actores ya experimentados de la Universidad Veracruzana, González Caballero en cambio tuvo que manejar a un grupo excesivamente verde. Imposible citar dentro de este numeroso grupo que contaba con más de 20 intérpretes, a cada uno en especial, siendo que cada uno interpretaba varios papeles. Desconozco a todos ellos y sólo algunos se me han quedado en la memoria, como Tony Farrel en el papel de Mario Mendoza, el operado, que tiene presencia escénica y bastante clara dicción. En las mismas condiciones se encuentra Efrain Aizman, como Narciso Reflejo, el mismo nombre ya nos explica su actuación. Los demás personajes, por su número se me escapan de la memoria. Sólo puedo decir viéndolos en conjunto, que sus primeras apariciones en el escenario molestaban sobremanera por sus máscaras y feísimas pelucas, dándoles a todos un tono de caricaturas. A medida que iba pasando el tiempo y la obra avanzaba y a la vez los actores lograban desembarazarse de sus máscaras, sobre todo cuando el reparto empezó a bailar, tanto la obra como todo el conjunto ganaba en calidad. Los jóvenes en su mayoría tienen temperamento para bailar, y cuando tienen la oportunidad de hacerlo, se imponen. Fueron las escenas de bailes colectivos que más impresionaban.
Según parece, la pieza y el espectáculo, que se prolongaban demasiado, y se colgaban en exceso, sobre todo las últimas escenas que caían en el melodrama, gustaban al público del Foro Shakespeare, que recibió el final de la representación con una entusiasta ovación.