FICHA TÉCNICA
Título obra Las mujeres de troya
Notas de Título Las troyanas / título original
Autoría Eurípides
Dirección Miguel Sabido
Elenco Magda Guzmán, Zaida Silvia Gutiérrez, Rosa María Bianchi, Ángeles María
Música Ignacio Medrano
Espacios teatrales Teatro Hidalgo
Eventos 40 aniversario de la declaración de los Derechos Humanos proclamada por la ONU
Cómo citar Rabell, Malkah. "Las troyanas, espectáculo antibélico de Miguel Sabido". El Día, 1988. Reseña Histórica del Teatro en México 2.0-2.1. Sistema de información de la crítica teatral, <criticateatral2021.org>
TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO
imagen facsimilar
El Día
Columna Se alza el telón
Las troyanas, espectáculo antibélico de Miguel Sabido
Malkah Rabell
Después de casi tres anos de permanecer cerrado desde la catástrofe de terremoto en septiembre 1985, el teatro Hidalgo reabre sus puertas ya completamente remozado con un espectáculo antibélico de Miguel Sabido que bajo el título Las mujeres de Troya se basa en textos de Las troyanas, de Eurípides. Hace 25 años esa tragedia fue montada en el teatro Xola bajo la dirección de José Solé que mereció una entusiasta recepción. La actual puesta en escena se la dedica su director al maestro Julio Prieto quien hace un cuarto de siglo diseñó la escenografía para el Xola.
La nueva versión subraya la actualidad del texto de Eurípides al vestir de ropa siglo XX tanto a las mujeres de Troya como a los soldados que guardan a las prisioneras transformadas en esclavas.Aunque Miguel Sabido no cambia el texto de la tragedia, ésta encuentra un nuevo tono debido al montaje, con sus rejas de un campo de concentración, sus luces que atraviesan la noche, sus soldados con paso de ganso y los números de presos pegados a las espaldas de éstos. Esta modernización subraya lo terrible de todas las guerras, de todos los odios raciales y nacionales. Desde luego, esta modernización emociona mucho más que el original, nos acerca al dolor de las víctimas y nos lo hace más comprensivo. Lástima que Miguel Sabido no suprimió la figura de Helena, que seguramente nada tenía que ver con las causas de aquella guerra entre griegos y troyanos. Hasta me sorprende que Eurípides mismo no la suprimera en su tragedia, él que tenía un espíritu extrañamente moderno para su tiempo y cuyas palabras se nos hacen increíblemente cercanas. La escena del encuentro de Helena con su legítimo esposo Menelao parece más de comedia que de tragedia, a pesar de que Miguel Sabido supo imponerle ciertos detalles impresionantes, como ese automóvil militar que penetra en el escenario por la puerta abierta del campo de concentración, y del cual baja Menelao en su impecable uniforme de oficial nazi, cubierto de medallas. Lo que no impide que Menelao resulte un estúpido y Helena una figura falsa.
En cambio ¡qué voz tan trágica la de Hécuba! La madre, la mujer, la esposa, que lo ha perdido todo: país, esposo, hijos, a quien el enemigo arranca de los brazos al último vástago, el nieto de cinco años, en quien los griegos ven a un posible futuro vengador. En el papel de Hécuba, esa excelente actriz que es Magda Guzmán ha encontrado a un personaje a su medida. Es probablemente el mejor papel que la Sra. Guzmán ha realizado en su carrera, y que por fin compensa los largos esfuerzos de la intérprete. Esperamos que esta vez la prensa especializada la recuerde en el momento de las premiaciones
Otras figuras trágicas son, Casandra, la hija menor, que es entregada al vencedor, el rey Agamenón y que sabe, con su instinto profético, que su suerte será la de su amo: la muerte a manos de la esposa engañada; Polixena, la otra hija, que no aparece en el original, pero que Miguel Sabido introdujo en su versión; y Andrómaca, la viuda de Héctor, la madre del desdichado niño que los griegos arrojan desde lo alto de una montaña. Zaida Silvia Gutiérrez como Casandra; Rosa María Bianchi como Polixena, y Ángeles María como Andrómaca, han dado a sus personajes el indispensable tono trágico. Pero fue sobre todo Rosa María Bianchi excelente como Polixena. En el papel de Andrómaca, Ángeles María no pudo borrar el recuerdo de Carmen Montejo que hace 25 años hizo una creación inolvidable en ese mismo papel angeles María fue demasiado extrovertida en su dolor, y no lo suficientemente convincente.
La escenografía no logró adquirir la fuerza dramática de un campo de concentración, y sólo dio la funcional importancia que hacía falta para el desarrollo de la tragedia.
Una importancia especial adquirió la música de Ignacio Medrano que logró desgarrar cualquier sensibilidad y agregó a la representación un grito estridente de angustia y dolor.
Este desgarrador espectáculo en el cual lo antibélico es el símbolo permanente, fue presentado con motivo del 40 aniversario de la declaración de los Derechos Humanos proclamada por la ONU.