FICHA TÉCNICA
Título obra Confesiones
Autoría Leonard Melfi
Dirección Jaime Meza
Elenco Cynthia Rubio, Ramiro Huerta, Jaime Meza, Olivia Rosatti
Espacios teatrales Teatro Estudio Ibsen
Cómo citar Rabell, Malkah. "Espectáculo en una casa particular". El Día, 1987. Reseña Histórica del Teatro en México 2.0-2.1. Sistema de información de la crítica teatral, <criticateatral2021.org>
TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO
imagen facsimilar
El Día
Columna Se alza el telón
Espectáculo en una casa particular
Malkah Rabell
Las casas particulares donde se presentan espectáculos teatrales llegan a multiplicarse en nuestra capital, por falta de escenarios cuyo número ha disminuido bastante después del terremoto del año 85. Durante varios años el teatro Contigo...América, fue el único, o casi el único, organizado en una casa particular. Ahora su número crece continuamente. Uno de los recién inaugurados es el Teatro Estudio Ibsen donde ya tuve la oportunidad de presenciar hace algunas semanas la pieza de Mario Benedetti: Pedro y el capitán, con sendas actrices en los papeles protagónicos. Actualmente en el mismo estudio se presenta un grupo juvenil independiente, en la puesta en escena del igualmente joven director Jaime Meza, en un espectáculo de dos actos compuestos por dos obras que conservan –no sé por qué– sus títulos en inglés: Birdbath y Halloween, del mismo autor, Leonard Melfi, y se anuncia bajo un título colectivo: Confesiones, representado en una habitación bastante reducida, que se divide en dos áreas, una para el público y otra para la actuación, sin mayores elaboraciones arquitectónicas.
El dramaturgo Leonard Melfi, debe sin duda ser norteamericano por el tema y la psicología de sus protagonistas, aunque probablemente de origen italiano. No sé en qué año fueron escritos sus dos cortos dramas pero dan la impresión de pertenecer a la época –hace dos o tres décadas– cuando estaba a la orden del día el psicoanálisis en el teatro del vecino país. Cada uno de los personajes a través de sus parlamentos, ofrece como un estudio psicoanalítico de si mismo. Tanto Birdbath como Halloween presentan el encuentro de sendas parejas en extrañas circunstancias, con un final absolutamente inesperado, sobre todo en el primero de esos dos cortos dramas.
En Birdbath la pareja lo forma una muchacha de 26 años con un joven de menor edad. Ambos trabajan en una cafetería pero su preparación intelectual es muy distinta. El joven, Frankie Basta, es un poeta con inquietudes intelectuales,en tanto la joven es la clásica muchacha cuya única preparación mental es cinematográfica y de revistas escandalosas. Velma Sparrov, la joven mesera conserva aún los rasgos psíquicos de una tremenda ingenuidad, y nos habla constantemente de su madre, y el público involuntariamente se transforma en el psicoanalista, con la consigna: "infancia es destino". De repente este ser chocante por lo tonto, o por lo menos de una gran pobreza mental, que enerva a su compañero, y hasta al público, comete el menos creíble y el menos esperado de los actos. En este papel, Cyntia Rubio, de la Universidad Veracruzana, es excelente, con una gran espontaneidad y dramaticidad subjetiva. Mucho menos maduro en su papel de joven poeta que aún no encontró su camino, es Ramiro Huerta, pero quien no obstante promete.
Otra pareja surge en Halloween. Aquí la más madura, tanto mentalmente como en la edad, es la figura femenina, Margaret Moon. Aquí el final es menos inesperado, pero el diálogo es interesante y también abarca dos confesiones psicoanalíticas a través de las cuales llegamos a reconstruir las personalidades subjetivas de los protagonistas. Pese a que la mujer es la más madura, es el hombre el más llamativo por su vida destrozada, y hasta trágica. Lo que más trastorna al auditorio son las máscaras debidas al Halloween, pero que en este escenario que casi junta público e intérpretes adquiere un especial horror. Interpretan a los dos papeles de la pareja, Jaime Meza (a la vez director) y Olivia Rosatti. Aunque no se trata de actores conocidos mantienen interesados a los espetadores y ambos dan una imagen clara y sensible de sus personajes.
La puesta en escena de Jaime Meza goza de un ritmo adecuado a los protagonistas y a la acción, y la cercanía de los actores hace la acción más dramática e interesante. Y hasta el título colectivo resulta muy adecuado. Se trata en realidad, en ambos casos de Confesiones.