FICHA TÉCNICA



Título obra La puerta

Autoría Alfredo Tatto

Dirección Alfredo Tatto

Elenco Sergio Tatto, Mercedes Carreño, Federico Falcón, Gloria Santa Cruz

Escenografía Elías Rodríguez

Espacios teatrales Teatro Alarcón

Notas El teatro Alarcón estuvo ubicado en el tercer piso de un hotel en la calle Liverpool




Cómo citar Maria y Campos, Armando de. "La puerta, de Alfredo Tatto, en el teatro Alarcón". Novedades, 1965. Reseña Histórica del Teatro en México 2.0-2.1. Sistema de información de la crítica teatral, <criticateatral2021.org>



TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

Novedades

Columna El Teatro

La puerta, de Alfredo Tatto, en el teatro Alarcón

Armando de Maria y Campos

Durante varios meses estuvo clausurado el pequeño teatro instalado en el interior, tercer piso, de un hotel de la calle de Liverpool. Ahora, al volver al servicio del público, lo hace bajo el signo ambiguo del apellido Alarcón. Así podremos creer que es homenaje al dramaturgo Juan Ruiz de Alarcón, que hace muchos años tuvo uno por las calles del Reloj, por cierto el primer local que ganó el cine al teatro. Es naturalmente el cine Alarcón.

Pero a lo que estamos, o mejor dicho a lo que fuimos al Alarcón. Durante muchos años recorrió la República, un dueto que fue conocido por el apellido de sus dos integrantes: Sergio y Alfredo Tatto. Que yo recuerde nunca actuó en los teatros de la metrópoli. ¿Qué género hacían? Me dicen que eran la réplica masculina de las kúkaras o prolongación desafortunada de los Kíkaros. Hombres maduros ya, han resuelto ascender a los escenarios teatrales. Uno de ellos, Alfredo, como autor y director y el otro simplemente como actor. Me parece que es un poco tarde para iniciar el aprendizaje del ABC del teatro. Como actores no se pierden de vista y lo más probable es que se pierdan de la de los metropolitanos y retornen a recorrer el kilómetro. Hablan precisamente como no deben hacerlo los actores y actúan con el desenfado característico de quien está habituado a pisar las tablas.

La pieza La puerta, en tres actos y varios apagones, de Alfredo Tatto, no anuncia a un buen autor, si consideramos su edad. Es verdad que Pirandello comenzó a escribir a los cincuenta años, pero el caso de Tatto es distinto. Se trata de un engendro cuyo primer acto parece una película francesa convertida en boceto de comedia. Los otros dos desembocan al melodrama policíaco en el que interviene de manera decisiva una puerta antigua que se abre y se cierra misteriosamente y que al cerrarse definitivamente evita un crimen. Temo que sea simbólica para la temporada del Alarcón esta puerta que se cierra para que no se consume un crimen.

La empresa de esta temporada presentó en actuación estelar a la joven señora Mercedes Carreño, de profesión vicetiple. Esta señora tuvo un día el desplante de aparecer en unos estudios cinematográficos en monokini, y esto provocó algún escandalito. De esto a convertirse en actriz es tan difícil como creer en serio en platillos voladores. Si nadie pone en duda que la joven señora Carreño, fino tipo criollo, posee no pocos encantos femeninos, el más lego en asuntos teatrales advierte que sus escasos conocimientos como actriz están en relación con los susodichos de mujer en primavera. El resto del reparto –Federico Falcón y Gloria Santa Cruz– cumplen discretamente. Los óleos que lucen en la escena, cortesía del pintor Elías Rodríguez, no agregan nada al espectáculo.