FICHA TÉCNICA



Título obra Historia de una escalera

Autoría Antonio Buero Vallejo

Dirección Luis G. Basurto

Escenografía Manuel Fontanals

Espacios teatrales Teatro Virginia Fábregas




Cómo citar Maria y Campos, Armando de. "Historia de una escalera, de Antonio Buero Vallejo, en el teatro Virginia Fábregas". Novedades, 1965. Reseña Histórica del Teatro en México 2.0-2.1. Sistema de información de la crítica teatral, <criticateatral2021.org>



TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

Novedades

Columna El Teatro

Historia de una escalera, de Antonio Buero Vallejo, en el teatro Virginia Fábregas

Armando de Maria y Campos

Por uno de tantos caprichos de los empresarios teatrales que los cronistas de este espectáculo no aciertan a explicarse ni menos intenta esclarecer, don Luis G. Basurto ha repuesto en escena la comedia de Antonio Buero Vallejo. Historia de una escalera, si bien conocida de nuestro público, olvidada quizás con razón por el que tuvo oportunidad de conocerla en el teatro Arbeu, y que si viene a resultar nueva para el público de ahora, no lo es porque traiga alguna novedad que justifique su reposición.

En su tiempo, Historia de una escalera desconcertó al público español porque le decía muchas verdades que no se podían propalar en voz alta. La novedad de su composición dramática, al seguir la historia no precisamente de una escalera, sino de las familias de una casa de vecinos que no pudieron abandonarla durante treinta años, donde se soportaban como mínimos capuletos y montescos, le permitió al autor alcanzar el elevado Premio Lope de Vega, galardón máximo para los dramaturgos que con una sola obra y de la noche a la mañana alcanzaban popularidad y prestigio. Bien; han pasado los años y la historia de esta escalera y de las generaciones que por ella suben y bajan interesará cada día menos en España o aquí. Se padece en las acotaciones que contiene el programa un lamentable error de fechas. Esto lleva a la confusión al espectador que no puede creer en un Madrid contemporáneo que esté de acuerdo con la etapa en que se desarrolla el tercer acto. La tesis del autor pasó de oportunidad. La novedad de su construcción dramática dejó de serlo. La realidad presente es la interpretación que a esta pieza, que tuvo su tiempo, le da la compañía de Basurto.

La interpretación es estimable. Basurto le imprime el aire de melodrama a que es afecto y que no disgusta al público. Tipifica con maña a los personajes, y con esto pierden carácter; quiero decir que dejan de ser caracteres. El reparto es largo y esta circunstancia obliga al cronista a generalizar. Nadie sobresale porque todos están bien concertados. Actúan con el profesionalismo que ya es característico en la farándula que dirige Basurto. El director no olvidó la escenografía original que Fontanals compuso para el estreno en el teatro Arbeu, y con habilidad que nadie le discute movió a sus personajes con pericia y eficacia.