FICHA TÉCNICA
Título obra El murciélago
Notas de Título Die Fiedermaus (título en el idioma original)
Notas de autoría Henri Milhac y Ludivoc Hálevi / autores de la obra Le réveillon; Karls Haffner y Richard Geneé / adaptación
Dirección Fernando Wagner
Elenco Judit Sierra, Graciela Saavedra, Cristina Ortega, Guillermina Higareda, Gilda Morelli, Luz Nardi
Música Richard Strauss
Notas de Música Ernesto Roemer / director concertador
Espacios teatrales Teatro del Bosque
Cómo citar Maria y Campos, Armando de. "El murciélago, música de Johann Strauss, libreto de Meilhac y Halévy, en el teatro del Bosque". Novedades, 1965. Reseña Histórica del Teatro en México 2.0-2.1. Sistema de información de la crítica teatral, <criticateatral2021.org>
TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO
Novedades
Columna El Teatro
El murciélago, música de Johann Strauss, libreto de Meilhac y Halévy, en el teatro del Bosque
Armando de Maria y Campos
Para quien ame la buena música no es ignorado el nombre de Johann Strauss, hijo, a quien en vida y muchos años más tarde se le conoció por el rey del vals. Reinó en Europa y reinó en las Américas. Sus valses no reconocieron fronteras, como las nubes, como el aire; si aire vienés llegó a los oídos de millones de seres que gozaron de su ancha vena melódica; ancha, frívola y ágil. En México se cantaron todas sus obras y Die Fiedermaus, que se oyó por primera vez en Viena en la primavera de 1874, se cantó en México, en alemán, en nuestro teatro Nacional, durante el invierno de 1875. Otras operetas suyas se cantaron con frecuencia porque no exigían un conjunto de voces y una postura escénica como El murciélago. Hasta los cuarenta se cantó en español, en el Teatro Arbeu, por la vienesa Margarita Maris como protagonista, bajo la dirección del maestro Ernesto Roemer. No recuerdo de quién era la versión al castellano.
Ahora, también bajo la dirección de Roemer, ha vuelto a nuestro escenarios esta siempre nueva opereta de Strauss, con libreto de los en su tiempo famosos vodevilistas Meilhac y Halévy, quienes dieron oportunidad al compositor para derramar su vena melódica enun argumento picaresco y rico en enredos y nudos escénicos. Para las generaciones contemporáneas el libreto parece pueril. Los valses se Strauss contienen el espíritu de una de las más bellas épocas que vivió Europa y por extensión las Américas.
Obra juzgada suficientemente, exime al cronista de intentar juicios póstumos e inútiles, y la necesaria limitación de espacio le impide referirse, como era costumbre antes, a los méritos de los cantantes, en la ocasión presente todos brillantísimos. El cronista es un devoto de la música y, como lo tiene probado, del teatro y no le fue difícil, pues, oír dos veces El murciélago para escuchar a Judit Sierra y a Graciela Saavedra, a Cristina Ortega y a Guillermina Higareda, a Gilda Morelli y a Luz Nardi y, en general, a todos los que doblaron para hacer más variadas e interesantes estas representaciones. ¿Podría el cronista intentar juicios personales? De ninguna manera. Recomendaría al lector imitarle y ver y oír dos veces esta opereta para disfrutar del doble reparto.
La reconocida maestría musical de Roemer es el vibrante espíritu de esta reposición de El murciélago, dirigida con fino sentido contemporáneo por Fernando Wagner, quien tuvo el acierto de respetar los moldes clásicos.