FICHA TÉCNICA
Título obra Anatomia de un puro
Autoría Alfredo Tatto y J. Antonio Monsel
Dirección Manolo Calvo
Elenco Malén Vivó, Edaena Ruiz, Rosita Gómez, Patricia Vivó, Teresita Miranda, Nita Renfrew, Lorenza Lory, Rosina Navarro, Alejandra Meyer, Manolo Calvo, Héctor Suárez, Rubén Zepeda Novelo
Escenografía Abel Cano
Música Ramón Salinas
Espacios teatrales Teatro Ofelia
Cómo citar Maria y Campos, Armando de. "Anatomía de un puro, comedia musical de Alfredo Tatto y J. Antonio Monsel, en el teatro Ofelia". Novedades, 1964. Reseña Histórica del Teatro en México 2.0-2.1. Sistema de información de la crítica teatral, <criticateatral2021.org>
TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO
Novedades
Columna El Teatro
Anatomía de un puro, comedia musical de Alfredo Tatto y J. Antonio Monsel, en el teatro Ofelia
Armando de Maria y Campos
Nada más natural y justo que elementos destacados de la televisión mexicana que han hecho famosos sus nombres ante las cámaras de los canales con mayor auditorio y gozan de popularidad ayudados por el micrófono y el risómetro, se aventuren a ascender al tablado de la antigua farsa y se atreven a probar el contacto con un público que los va a juzgar fuera del ámbito convencional del espectáculo electrónico.
Muy destacados y populares elementos de la TV mexicana y lindas modelos que llegan al público televidente en la plenitud de su belleza, se han reunido para representar una comedia policiaco musical, en la que hay más de televisión que de teatro, fiados en el arrastre de su propia personalidad y... ¡sin micrófono! Justo es reconocer que salen airosos de tan peligroso intento y logran presentar un espectáculo entretenido y desenfadado.
Este cronista tuvo la fortuna de conocer el libreto de Anatomía de un puro y confiesa que lo leyó con regocijo, lamentando desde luego que el texto de las magníficas e ingeniosas acotaciones tendrían que quedar necesariamente inédito. Porque lo mejor del libreto de Alfredo Tatto y J. Antonio Monsel está en las acotaciones o comentarios de los autores para orientar con ellos a los intérpretes. El libreto en sí es una nadería en el que se usan muchos trucos que hacen tiempo alcanzan éxito en la pantalla electrónica. Tiene su atractivo, porque trata de la vida privada de un taller de modelos especializado en ropa íntima de mujer, lo que da ocasión a que luzcan su espléndida belleza Malén Vivó, Edaena Ruiz, Rosita Gómez, Patricia Vivó, Teresita Miranda y Nita Renfrew, cuyo atractivo escultural es por sí solo un espectáculo.
La responsabilidad de hablar quedó a cargo de Lorenza Lory, de origen italiano, en la que hay el germen de una gran vedette; de Rosina Navarro y Alejandra Meyer, muy discretas y afortunadas en sus respectivos personajes. Manolo Calvo actúa como primer actor y director y su oficio le permite dominar un personaje convencional. Héctor Suárez prodiga su extraordinaria capacidad cómica en un tipo propicio a la opulencia anecdótica y Rubén Zepeda Novelo, locutor de profesión y creo aspirante a baladista, se desenvuelve con la eficacia de quien sabe actuar en los sets de televisión. Como se trata de una comedia musical, todos cantan, y aún intentan bailar. Para lo primero se advierte la ausencia del micrófono, que tanto sirve a quienes carecen de voz, y para lo segundo la urgencia de un director de evoluciones. La buena voluntad de todos da por resultado un entretenido y goloso espectáculo al que le sobra, por lo menos, la tercera parte del libreto. Acendrado éste resultaría más eficaz. Cubre los fondos musicales el conjunto de Ramón Salinas, bien colocado en la parte superior del escenario y no visible al público. La escenografía fue confiada a Abel Cano, que no se apartó de la tradición de los sets de televisión. Manolo Calvo no se pierde de vista como director.
Nada más natural que si en los albores de la TV, los actores profesionales invadieron sus estudios, ahora traten de conquistar el tablado de la antigua farsa los ídolos fugaces del espectáculo electrónico.