FICHA TÉCNICA



Título obra De repente en el verano

Notas de Título Suddenly Last Summer (título en el idioma original)

Autoría Tennessee Williams

Dirección Rafael López Miarnau

Grupos y Compañías Teatro Club

Notas de grupos y compañías Rafael López Miarnau / director

Elenco Emma Teresa Armendáriz, Virginia Manzano, Felipe Santander, Bertha Grij, Alicia Castro Leal, Celia Manzano

Escenografía Antonio López Mancera

Espacios teatrales Teatro Orientación




Cómo citar Maria y Campos, Armando de. "De repente en el verano, de Tennesse Williams, en el Orientación". Novedades, 1964. Reseña Histórica del Teatro en México 2.0-2.1. Sistema de información de la crítica teatral, <criticateatral2021.org>



TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

Novedades

Columna El Teatro

De repente en el verano, de Tennesse Williams, en el Orientación

Armando de Maria y Campos

De esta pieza del norteamericano Tennessee Williams, titulada en su original Suddenly last summer, presentó algunas escenas la Compañía de Repertorio de Nueva York hace dos años en el Palacio de Bellas Artes. Es un melodrama en un acto largo, muy característico del teatro de Tennessee Williams. Y como da ocasión al lucimiento de Emma Teresa Armendáriz, la compañía de Teatro Club que dirige Rafael López Miarnau la escogió para reanudar su temporada en el Teatro Orientación, el viernes pasado. Su puesta en escena es magnífico muy ciudadosa y brillante.

De repente en el verano es otro drama acerca de la frustración. Sus personajes, como también es común en el teatro del dramaturgo norteamericano, son mujeres; al menos, los principales. Otra característica es que casi no hay trama, al igual que en El zoológico de cristal del propio Williams. El conflicto descansa en hechos ocurridos antes. La historia que los personajes van contando nos muestra cómo una tiránica madre sureña, de Nueva Orleans, que nunca quiso desprender del todo a su hijo del cordón umbilical, fragua un monstruoso complot contra contra la mujer que considera culpable de la muerte de ese hijo; y la persigue, y la hace encerrar en un sanatorio para locos porque se niega a aceptar la verdad que la joven cuenta acerca de cómo murió su hijo.

Es cierto que Tennessee Williams utiliza también en De repente en el verano figuras torturas, morbosas, taradas. Pero lo fundamental es el planteamiento del conflicto entre la verdad y la mentira que pueden esconderse bajo la apariencia de cualquier hecho real; es decir, ofrece la pugna entre la imaginación y la realidad, entre la fantasía, las ilusiones y los sueños de aquella anciana tiránica y egoísta, y la verdad de aquel hijo casto y de su vida castrada y miserable a pesar de la ostentosa riqueza. El dramaturgo nos muestra cómo puede zurcirse una aparente, ilusoria felicidad, tan fácil de romper al menor contacto con la cruda realidad.

Virginia Manzano, bien gobernada por el director López Miarnau, se ve menos falsa, más sincera; además, la condición de seminvalidez de su personaje le impide los excesos y actitudes de costumbre. Por su parte Emma Teresa Armendáriz alcanza momentos magníficos, cuando hace el relato de la muerte de aquel hijo, que ella presenció aterrorizada. Héctor Andremar encarna un doctor de manera prudente, contenida; no tiene más problemas que decir sus líneas. Felipe Santander establece a su personaje con propiedad. Bertha Grij, Alicia Castro Leal y Celia Manzano tienen pequeña intervenciones, que manejan con cierto.

He aquí, para salirnos del lugar común que es ya David Antón, una excelente hermosura, bien dispuesta escenografía del maestro Antonio López Mancera, que crea el ambiente preciso con la ayuda del bien manejado equipo de sonido.