FICHA TÉCNICA
Título obra La luna es azul
Autoría Hugh Herbert
Dirección Rafael Banquells
Elenco Irma Lozano, Mauricio Garcés, Aldo Monti
Escenografía David Antón
Espacios teatrales Teatro de Los Insurgentes
Cómo citar Maria y Campos, Armando de. "La luna es azul, en el teatro Insurgentes". Novedades, 1964. Reseña Histórica del Teatro en México 2.0-2.1. Sistema de información de la crítica teatral, <criticateatral2021.org>
TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO
Novedades
Columna El Teatro
La luna es azul, en el teatro Insurgentes
Armando de Maria y Campos
La luna es azul para una pareja de enamorados románticos, no importa, por supuesto, que ésta se dé en Nueva York. toda las muchachas solteras, un poquitín ingenuas, sueñan con una aventura... azul. A veces, la viven y hasta llegan al desposorio. La protagonista de la comedia de Hugh Herbert, Patty, logran vivir una aventura azul, con varios subrayados de color de rosa, como Rostand tuvo el acierto de definir el beso. Fue en su tiempo esta comedia un espectáculo delicioso y mereció ser trasladada a la pantalla. "La luna es azul" será siempre una comedia entretenida, con su moraleja azul y roja.
La vi representar hace varios años a una compañía norteamericana en versión romántica. Rafael Banquells creyó que sería más comercial transformarla en farsa y usando una traducción anónima, cargada de localismos innecesarios, le dio un desenfadado aire de farsa, con el propósito también de que lucieran personalmente los actores que en ella intervienen. Digo losactores, y no la actriz, porque la joven y encantadora Irma Lozano no desborda su personaje, lo ciñe a una aventura azul.
Sería este un espectáculo teatral más si no fuera por la intervención personal de la señorita Lozano, muy joven, graciosa y simpática, que procede de los teatros experimentales infantiles y juveniles y un poco de la TV, y que al presentarse como primera actriz en un espectáculo de categoría, creando un personaje de indudable responsabilidad, demuestra que tiene facultades y talento para desenvolverse en un futuro inmediato en al escena mexicana con extraordinaria seguridad. Así lo comprendió el público desde su primera escena y la aplaudió, con desbordado entusiasmo, casi consagratorio.
Mauricio Garcés, que está en su hora de triunfo personal, y Aldo Monti rinden una labor eficiente, hábil y discreta la escenografía de David Antón.
Saludaremos con beneplácito y esperanza la aparición en la escena mexicana de Irma Lozano.