FICHA TÉCNICA
Título obra La gobernadora
Autoría Luis G. Basurto
Dirección Luis G. Basurto
Elenco Raúl Ramírez, Magda Guzmán, Miguel Maciá, Teresa Selma
Escenografía David Antón
Espacios teatrales Teatro Milán
Cómo citar Maria y Campos, Armando de. "La gobernadora, de Luis G. Basurto, en el teatro Milán". Novedades, 1963. Reseña Histórica del Teatro en México 2.0-2.1. Sistema de información de la crítica teatral, <criticateatral2021.org>
TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO
Novedades
Columna El Teatro
La gobernadora, de Luis G. Basurto, en el teatro Milán
Armando de Maria y Campos
La inquietud autoral de Luis G. Basurto no parece estar satisfecha. Basurto ha intentado hasta ahora todos los temas que caben en los moldes de la comedia, la alta comedia de los españoles, la de costumbres y la de circunstancias.
Los temas teatrales son inagotables y caben en cualquier género, sabiéndolos acomodar. Basurto intenta, ahora, con su comedia melodramática La gobernadora, en tres actos, los dos últimos divididos en dos cuadros, el tema político de actualidad, trenzado con un conflicto de matrimonio sin hijos, que se ama, y una amante que no es amada y da un hijo al marido deseoso de heredero. Pudo lograr dos comedias distintas, ganando mucho cada asunto. Unidos, pierden ambos temas. Contribuye a que ninguno de los dos asuntos cumpla su propósito teatral, la economía de personajes. La doble acción se reduce a un largo diálogo entre marido y mujer, con breves intervenciones de la amante no amada o de un secretario particular y ambicioso político. Para alegrar un poco el diálogo, Basurto recurre a usar recursos que difícilmente convencen al público; conversaciones telefónicas con imágenes en un forillo; transmisiones por radio y televisión y, al final, un mitin convencional del que salta un disparo que acaba con la vida del protagonista.
A primera vista, la nueva pieza de Basurto se antoja como escrita de encargo para aprovechar la actualidad de la próxima campaña presidencial o para revelar cómo no deben hacerla. Hay cierta confusión en todo esto, que no ayuda al curso normal de la pieza. No en balde Basurto tiene una larga experiencia teatral y no obstante la frondosidad del diálogo, logra mantener viva la atención del espectador.
La interpretación es discreta por parte de los profesionales Raúl Ramírez y Magda Guzmán, que desempeñan con oficio sus no muy bien perfilados personajes. El físico de Magda no luce por una defectuosa confección de su suntuaria. Miguel Maciá cumple y la señorita Teresa Selma, venezolana, debutante, nos permite pensar que en ella hay una buena actriz de acentos dramáticos. La escenografía de David Antón es modesta, pero expresiva y funcional.