FICHA TÉCNICA
Título obra Boeing boeing
Autoría Marc Camoletti
Dirección Manolo Fábregas
Elenco Mary Ellen, Marta Patricia, Rosa María Gallardo, Joaquín Cordero, Jesús Salinas Ortega (Chucho), Susana Cabrera
Escenografía David Antón
Espacios teatrales Sala Chopin
Cómo citar Maria y Campos, Armando de. "Boeing boeing, de Marc Camoletti en la sala Chopin". Novedades, 1963. Reseña Histórica del Teatro en México 2.0-2.1. Sistema de información de la crítica teatral, <criticateatral2021.org>
TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO
Novedades
Columna El Teatro
Boeing boeing, de Marc Camoletti en la sala Chopin
Armando de Maria y Campos
La temporada teatral de la sala Chopin se ha enriquecido con la incorporación a su repertorio para familias de una comedia de Marc Camoletti, autor ya representado en México, y que disfruta de cierto prestigio en los teatros frívolos de Europa por los temas ágiles que prefiere para sus comedias sin mensaje comprometido porque el suyo siempre lleva buenas noticias.
La pieza de Marc Camoletti que la noche del viernes subió al escenario de la Sala Chopin moderniza o actualiza la difundida creencia de que los marineros son afortunados porque encuentran o dejan un amor en cada puerto. En el mismo caso están las muchachas de los puertos: cada barco les tre un amor...
Estamos en la época de los vuelos que acortan las distancias de manera extraordinaria y las aventuras amorosas que provocan las cortas estadías de las aeromozas propicia que las cosas puedan ser al través. Un galán hábil y afortunado puede recibir el mensaje material de un amor en el avión que aterriza con exactitud periódica y que le permite una fugacidad de saeta a sus aventuras con las aeromozas que llegan, aman y se van de acuerdo con los horarios de las compañías aéreas en que sirven. El avión de Italia trae el amor de una italiana, el de los Estados Unidos el de una norteamericana, y otro una más. El peligro está en que los aviones cambien sus horarios de llegada o de salida. Entonces se produce... la comedia de Camoletti. Y colorín colorado, este cuento de las tres aeromozas se ha acabado.
Las tres aeromozas que jamás coinciden en el cuarto de soltero de un don Juan metódico son: Mary Ellen, Marta Patricia y Rosa María Gallardo. Marta Patricia luce guapa, y usa de su ya larga experiencia teatral; Mary Ellen, de origen norteamericano, y Rosa María Gallardo, están encantadoras y revientan como rosas en primavera en ansias de aventura y de amor fugaz. Por sí solas forman un espectáculo delicioso. Joaquín Cordero es el Don Juan atento más al horario de sus aeromozas que al latir de sus corazones. Va y viene, entra y sale, sufre y se angustia con cómica gravedad; el buen actor Chucho Salinas hace un provinciano francés, especie de peón de confianza del Don Juan que tiene un amor en cada línea de aviación y actúa con una eficacia que hace posible la verosimilitud de tan frívolo enredo. Otro personaje que liga y subraya las situaciones cómicas del enredo es la sirvienta que interpreta Susana Cabrera con mucho oficio. La dirección de Manolo Fábregas, sin complicaciones, corre normal a lo largo de los tres actos. La escenografía de David Antón cumple y es agradable en conjunto y detalles.