FICHA TÉCNICA



Título obra Cuauhtémoc

Autoría Salvador Novo

Dirección Salvador Novo

Elenco Juan Preciado, Ricardo Fuentes, Antonio Gama, Alberto Sayán, Yolanda Guillaumin, Clementina Lacayo, Jesús Núñez, Ángel Pineda, Elio Castillón

Escenografía Julio Prieto

Espacios teatrales Teatro Xola




Cómo citar Maria y Campos, Armando de. "Cuauhtémoc de Salvador Novo, en el teatro Xola". Novedades, 1962. Reseña Histórica del Teatro en México 2.0-2.1. Sistema de información de la crítica teatral, <criticateatral2021.org>



TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

Novedades

Columna El Teatro

Cuauhtémoc de Salvador Novo, en el teatro Xola

Armando de Maria y Campos

Ahora don Salvador Novo está metido en los laberintos de la lengua náhuatl, discípulo del sabio don Ángel Ma. Garibay –de quien me honro en haber sido condiscípulo por los ya remotos 14– lector ávido seguramente de códices precortesianos, e historiadores testigos de la Conquista, y para descansar, historiador de la ex Villa de Coyoacán, primera residencia señorial del capitán Hernán Cortés y de la que es uno de sus ilustres habitantes. Todo esto lo ha llevado de la mano, o le ha movido la mano, para escribir una historia teatral de Cuauhtémoc, no como dicen que fue, sino como él y todos los buenos mexicanos quisiéramos que hubiera sido, y ya lo es en parte, porque su texto –el texto de Novo– hará historia de hoy en adelante.

Novo entiende el teatro a su manera. Hace un teatro suyo, que no se parece a ninguno de los géneros tradicionales, porque lo sustenta en diálogos que forman escenas y que después integran la pieza. A esta característica no escapa su Cuauhtémoc, quien tiene escenas que son esencialmente diálogo y que podrían leerse o representarse aisladas, como la bellísima de la entrevista entre Cuauhtémoc e Ixtolinque, señor de Coyoacán, que tiene valor propio separado del cuerpo principal de la pieza. Y no es ésta la única.

La experiencia que le proporcionó la adaptación para teatro, primero de algunas escenas de Don Quijote, después de capítulos de Astucia, de Inclán, le hicieron fácil la tarea de condensar la larga y dramática historia de la llegada de Cortés a la corte de Moctezuma hasta el sacrificio estéril y estúpido del más grande de nuestros héroes, defensor de la tierra en que había nacido, apenas aludiendo a pasajes de la crónica de Bernal Díaz del Castillo o a noticias de algunas Cartas de relación del capitán Cortés. Se advierte que repasó a Sahagún, Durán, Alvarado, Tezozómoc, Alva Ixtlixóchitl. Todo esto con dominio del pensamiento náhuatl, sin dejar que la pluma corriera fuera de las clásicas aguas castellanas.

Para los exigentes en materia de teatro, tal vez la pieza de Novo está construida con demasiada sencillez.

Acaso el prólogo la vuelva un poco de tipo escolar. Pero lo que importa es su pulpa madura y su corteza deslumbrante. De hoy en adelante, tenemos, ya, un nuevo Cuauhtémoc: el de Salvador Novo.

La presentación es un deleite para la vista y, claro, para el sentimiento estético del espectador preparado. Cada cuadro es exquisito, fiel reproducción de algún pasaje de los Códices que pudieron salvarse de la destrucción que sigue a toda conquista. Y cada ropaje está, estoy seguro, superado por la riqueza y el buen gusto con que están compuestas las tiaras cuajadas de piedras preciosas y los penachos de la fauna simbólica que les daba categoría y personalidad a quienes las lucían.

Novo, que dirigió su propia obra, lo hizo con economía de detalles, como quien sabe el diamante que talla en múltiples facetas.

El Cuauhtémoc de Novo, es una pieza de teatro para la historia futura de México, que, estamos seguros se insertará definitivamente en la conciencia de que, por ahora, ¡tiempo que pasa!, es una excelente pieza del teatro mexicano.

Salvo honrosas excepciones, la mayoría de los actores son producto de las escuelas dramáticas del Instituto Mexicano del Seguro Social. En Cuauhtémoc, pisa por primera vez la escena el protagonista de la pieza de Novo, Juan Preciado, que alterna dignamente al lado de otros actores ya experimentados.

De estos últimos destaca la labor de Ricardo Fuentes, como el señor de Coyoacán y de Antonio Gama como el capitán Cortés. Alberto Sayán dio ajustada interpretación al tímido monarca Moctezuma y les hicieron marco a estos actores. Yolanda Guillaumin, Clementina Lacayo, Jesús Núñez, Ángel Pineda y Elio Castillón. Julio Prieto intervino esta vez con extraordinaria simplicidad escenográfica, pero volcó su prodigiosa fantasía en el vestuario, que es tan propio como rico.