FICHA TÉCNICA
Título obra La colina del camión
Autoría Efraín Kishon
Dirección Daniel Guigui
Grupos y Compañías Grupo teatral del Instituto Cultural Mexicano Israelita
Notas de grupos y compañías Conjunto Bnei Akiva
Elenco Luis Ignacio, Elena Alicia, Sergio Nicolás, Irma Pearson, Jorge Miranda, Víctor Manuel, Lilia Susana, Alfredo Gudiño, Gabriel Pingarrón, Luis Sánchez
Espacios teatrales Escuela Nacional de Agricultura de Chapingo, Texcoco
Cómo citar Maria y Campos, Armando de. "La colina del camión, del dramaturgo israelí Efraín Kishon, en Chapingo". Novedades, 1962. Reseña Histórica del Teatro en México 2.0-2.1. Sistema de información de la crítica teatral, <criticateatral2021.org>
TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO
Novedades
Columna El Teatro
La colina del camión, del dramaturgo israelí Efraín Kishon, en Chapingo
Armando de Maria y Campos
La curiosidad, nunca satisfecha a lo largo de nuestra vida periodística como comentarista de sucesos teatrales, me llevó a la Escuela Nacional de Agricultura de Chapingo, en Texcoco, en la amable compañía de los señores embajadores de Israel y a invitación de don Aarón Assa, Primer Secretario de la embajada israelí en México, para conocer a un autor de esa nacionalidad, nunca representado en México.
El grupo teatral del Instituto Cultural Mexicano Israelita actuaría presentando la pieza de Efraín Kishon, La colina del camión, en un acto y tres cuadros y el acto se completaría con bailes y canciones típicas de Israel por el conjunto Bnei Akiva. La dirección del espectáculo es a cargo de Daniel Guigui que se ha propuesto dar a conocer en México a los más destacados valores teatrales y literarios de Israel.
El autor de La colina del camión nació en Hungría, y llegó a Israel hace unos trece años sin haber conocido una sola palabra de hebreo. Entró a pertenecer al Kibudz-CfarHajoresh, donde trabajó y estudió el hebreo. Escribió varias comedias satíricas y es columnista del periódico vespertino Maariv de gran circulación en Israel. Poco a poco fue conquistando por su escritos un renombre tan firme que hoy día se le considera entre los mejores, si no el mejor humorista de Israel.
Con esos antecedentes nos dispusimos a conocer la pieza de Kishon, que tiene por escenario la vida de los jóvenes israelitas en un kibudz, primero al pie de una colina, cuando planean la formación de este centro de trabajo en el campo; en seguida ya en el kibudz, sobre la colina, y, finalmente, la representación de Hamlet, en el kibudz, como una distracción cultural de los jóvenes trabajadores. El primer cuadro nos sorprendió por la semejanza que tiene con el paso de comedia de Lope de Rueda Las aceitunas. Los jóvenes están a punto de dividirse discutiendo los planes para la formación del kibudz y la distribución de sus futuras labores, cuando apenas se encuentran en medio del desierto sobre el cual construirán su hogar de trabajo. Como en Las aceitunas, mucho antes de que la tierra reciba la semilla de los olivos. El segundo cuadro nos muestra a los jóvenes distribuyéndose las comisiones que han de desempeñar para consolidar el kibudz que han creado y el tercero, cuando se distraen representando las mejores escenas hamletianas.
La construcción de los tres cuadros es sencilla: por la obra corre fácil una corriente de gracia cristalina que une los cuadros con una hábil puntada con hilo de plata. Contribuye a darle frescura a este espectáculo de un teatro joven y escrito por un autor en plena juventud, la juvenil frescura y el entusiasmo desbordante de los intérpretes que crean los diversos caracteres, naturales en una nación que apenas está formándose. Estos son por orden en que aparecen en escena y que nos evita recordar sin equivocación, méritos personales y sobresalientes, Luis Ignacio, Elena Alicia, Sergio Nicolás, Irma Pearson, Jorge Miranda, Víctor Manuel, Lilia Susana, Alfredo Gudiño, Gabriel Pingarrón y Luis Sánchez. Una dirección más que sencilla de Daniel Guigui hace francamente delicioso este juvenil espectáculo.