FICHA TÉCNICA
Título obra Los derechos de la mujer
Autoría Alfonso Paso
Dirección Enrique Rambal
Elenco Lucy Gallardo, Enrique Rambal, Guillermo Rivas, Queta Lavat, Marina Marín, Jorge Lavat, Ada Carrasco, Lupe Andrade, Luis Carrillo
Escenografía Julio Prieto
Espacios teatrales Teatro El Músico
Cómo citar Maria y Campos, Armando de. "Los derechos de la mujer, en el teatro del Músico". Novedades, 1962. Reseña Histórica del Teatro en México 2.0-2.1. Sistema de información de la crítica teatral, <criticateatral2021.org>
TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO
Novedades
Columna El Teatro
Los derechos de la mujer, en el teatro del Músico
Armando de Maria y Campos
Apenas deshechas las maletas de un viaje por España para vacacionar, ver representar comedias y traerse las que más a su medida encontraran Lucy Gallardo y Enrique Rambal se pusieron a ensayar el último éxito de Alfonso Paso y ya lo están representando en el teatro del Músico.
¿Cuál es el último éxito de Paso? Tal vez ni el propio Paso lo sepa, porque estrena sin pausa ni reposo y el sol del éxito siempre le da a la cara. Este que ahora nos presentan Rambal y Lucy se titula Los derechos de la mujer, y es una divertidísima comedia que juega e ironiza con las costumbres que en sus hogares imponen las mujeres que ejercen profesiones liberales. En este caso se trata de una joven licenciado que nada sabe de la vida hogareña ni cómo conducirse como ama de casa, autoritaria, además, como su madre, que ha hecho de su esposo un pobre diablo, resignado hasta la exageración. María –a quien a veces en los tribunales le llaman don José María– domina todos los códigos y apoyándose jurídicamente en ellos trata de hacer su vida, sin importarle el carácter viril de su marido. Este, que es un "aguafiestas" inteligente, se convierte en ama de casa y como mujer inflexible, porque considera al sexo masculino al servicio de la mujer que es profesionista y dueña de su vida. El ingenio de Paso juega graciosamente con diversas situaciones convencionales y divierte al público con una piececilla en dos actos, mejor el primero que el segundo, construida con oficio.
En efecto, el teatro de Paso es un teatro de oficio, escrito para actores de oficio. Así, ambos –creador e intérpretes– cumplen con lo que ordena la definición académica: El trabajo y ejercicio en que se emplean varios artífices, según las reglas de arte que cada uno profesa. Paso, Rambal y Lucy, en este caso, conocen bien su oficio y conjugan un espectáculo intranscendente, ingenioso y durante el que es materialmente imposible disimular la sonrisa o eludir la carcajada. ¿Qué más puede pedir el espectador, que parece hecho para esta clase de teatro de oficio, y no aventurado suponerlo espectador de oficio? El cronista de teatro profesional que no sabe su oficio no pasa de ser un aficionado a comentar espectáculos teatrales. Pero si se lo tiene aprendido, no le es difícil adivinar el mérito que tiene un verdadero autor de oficio como Paso y actores de oficio tan excelentes como Lucy y Rambal. Autor e intérpretes encontrarán fácilmente al espectador de oficio. Y así se completa el ciclo.
Rambal vuelve más limpio y fácil como actor y más claro y sencillo como director. Lucy puede caer en la repetición de personajes anteriores, pero cada vez tiene nuevos matices con que enriquecer el último. Así están las cosas.
Forman adecuado marco a obras y principales intérpretes Guillermo Rivas, Queta Lavat, Marina Marín, Jorge Lavat, Ada Carrasco, Lupe Andrade y Luis Carrillo. La escenografía es de Julio Prieto, gran creador de oficio.