FICHA TÉCNICA



Título obra Crepúsculo otoñal

Autoría Friedrich Dürrenmatt

Dirección Juan López Moctezuma

Elenco Claudio Brook, Carlos Ancira

Escenografía Joan Zinser

Espacios teatrales Teatro Orientación




Elenco Silvia Pinal

Espacios teatrales Teatro Blanquita

Notas Comentarios sobre la presentación de Silvia Pinal en el Teatro Blanquita




Título obra Maestro jugador

Notas de autoría Friedrich Dürrenmatt / autor del cuento Maestro jugador; Emilio Obregón / adaptación teatral

Dirección Juan López Moctezuma

Elenco Claudio Brook, Carlos Ancira, Emilio Obregón

Escenografía Joan Zinser

Espacios teatrales Teatro Orientación




Cómo citar Maria y Campos, Armando de. "Crepúsculo otoñal de Friedrich Dürrenmatt y Maestro jugador de Obregón, en el teatro Orientación". Novedades, 1962. Reseña Histórica del Teatro en México 2.0-2.1. Sistema de información de la crítica teatral, <criticateatral2021.org>



TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

Novedades

Columna El Teatro

Crepúsculo otoñal de Friedrich Dürrenmatt y Maestro jugador de Obregón, en el teatro Orientación

Armando de Maria y Campos

En el teatro Orientación, de la Unidad Artística y Cultural del Bosque de Chapultepec, un grupo de actores, profesionales o a punto de abrazar esta profesión en forma más seria, presenta dos obras que aunque de distintos autores responden a un mismo origen: Friedrich Dürrenmatt, el famoso autor suizoalemán que es, en la actualidad, la sensación seria que más se discute. No es un innovacionista. Es simple y verticalmente, un nuevo gran autor original y dueño del secreto de construir buenas comedias. También escribe novelas y cuentos, traducidos a casi todos los idiomas.

De Dürrenmatt es la pieza que presentó a fines del año pasado la actriz española Rosa Díaz Gimeno con escaso éxito. Este lamentable suceso proyectó algunas sombras sobre la realidad luminosa de Dürrenmatt. Pero con una obra en un acto, Crepúsculo otoñal, le basta para presentarse ante nuestro público culto como autor de cuerpo entero, en tercera y aún en quinta dimensión. El asunto es una nimiedad, pero qué maravilloso tratamiento le da el autor. Un escritor de novelas policiacas, premio Nobel, relata como ajenos sus propios crímenes. No falta un lector que descubre el trágico truco y visita al escritor para chantajearlo. El resultado es que muere, accidentalmente, claro está, y da al espectador tema para escribir su vigésima cuarta novela policiaca.

La otra pieza está inspirada en un cuento del propio Dürrenmatt, escenificado por don Emilio Obregón, que participa en ella como uno de sus intérpretes. Un juez, un fiscal y un defensor jubilados se reúnen para entre broma y broma, revisar procesos históricos famosos y dictar nuevas sentencias. Una noche les cae un infeliz agente vendedor, y juegan a someterlo a un juicio con todas las de la ley, y resulta que el tal insignificante agente ha cometido un verdadero crimen, provocando la muerte de su jefe por infarto. Naturalmente lo condenan en broma, pero el reo, cargado de remordimientos, se ahorca. Y les echa a perder la velada de buen humor a los tres magistrados jubilados. Desconozco el cuento de Dürrenmatt, pero la adaptación tiene eficacia teatral, porque la anécdota, para cuento o narración, es rica y verdaderamente original.

Intervienen en Crepúsculo otoñal, que propiamente es un diálogo entre el autor de novelas y el visitante, dos grandes actores: Claudio Brook y Carlos Ancira. Actúan en forma irreprochable, pero desventuradamente, son ellos mismos. Causa asombro y maravilla cómo Brook y Ancira son siempre Ancira y Brook.

En Maestro jugador, aparte de Ancira y Brook intervienen Emilio Obregón, que se muestra discreto, y Claudio Obregón y Carlos de Pedro, que cumplen con decoro. Se presentó como director Juan López Moctezuma, revelando aptitudes para el difícil arte de manejar actores y meterlos dentro de los personajes. La escenografía de Joan Zinser acertada, porque no distrae el desarrollo de la acción.