FICHA TÉCNICA
Título obra Vamos a contar mentiras
Autoría Alfonso Paso
Notas de autoría Manuel Sánchez Navarro / adaptación
Dirección Jorge Landeta
Elenco Carmen Molina, Jesús Salinas Ortega (Chucho), Joaquín Cordero, Mario González, Consuelo Monteagudo, Alejandra Meyer, Antonio Alcalá, Alberto Camacho
Escenografía David Antón
Espacios teatrales Sala Chopin
Cómo citar Maria y Campos, Armando de. "Vamos a contar mentiras de Alfonso Paso, en la sala Chopin". Novedades, 1962. Reseña Histórica del Teatro en México 2.0-2.1. Sistema de información de la crítica teatral, <criticateatral2021.org>
TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO
Novedades
Columna El Teatro
Vamos a contar mentiras de Alfonso Paso, en la sala Chopin
Armando de Maria y Campos
El interés por sumar conocimientos sobre una obra de teatro que puedo ver representada me ha llevado desde hace muchos años a un conocimiento previo por medio de la lectura. Rara es la pieza que me ha tocado ver representada que no la conociera antes por lectura, sumándole a ésta toda clase de antecedentes no sólo para mi mejor conocimiento, sino para nutrir con datos valiosos la emoción de conocerla convertida en acción viva desde el escenario, destino inexcusable de toda pieza de teatro.
El conocimiento previo de lo que se llama en lenguaje teatral "estreno" jamás me ha restado interés, sino al revés, ha sumado a mi emoción nuevas experiencias. Por excepción –falta de tiempo– llegué a la sala Chopin ignorando todo de Vamos a contar mentiras, comedia en dos actos original de Alfonso Paso, autor español en el candelero desde hace muchos años y del que se afirma en España que cuando un matrimonio sale de noche, el marido pregunta a la esposa: "Qué quieres: ¿cine o Paso?". Porque si bien los cines cambian su cartelera constantemente, no es menos cierto que nunca faltan tres o cuatro obras de Paso en las carteleras de Madrid y de provincia.
Este fenómeno nace, naturalmente, de una causa. Esta es la extraordinaria habilidad de Alfonso Paso para de nada elaborar una divertida comedia, construirla con extraordinaria habilidad y con todos los materiales lícitos e ilícitos para que el espectador pase dos horas de solaz. No existe ser humano que no se haya visto obligado a decir una mentira, que después le cree complicaciones. ¡Imagine el lector lo que le ocurrirá a la protagonista de la nueva comedia que conocemos de Alfonso Paso, maniática, mentirosa! Pero el pretexto de la comedia no son las mentiras de Julia, sino en la situación real que se le presenta y que su marido, Carlos, la toma por una mentira elaborada por el ingenio desbocado de la maniática a la que está a punto de someter a un tratamiento siquiátrico.
Mezcla de Muñoz Seca y de Jardiel Poncela, el teatro de Alfonso Paso divierte y entretiene, menos lo segundo que lo primero en el caso de Vamos a contar mentiras, porque el último acto se resuelve con fatiga por el exceso de situaciones, complicaciones de éstas y necesidad de duración compensada entre los dos actos. Pero no se puede negar que si el espectador va a reír, puede hacerlo hasta "troncharse", término castizo español que significa reírse hasta dar con la frente en el filo de la butaca de enfrente.
La interpretación fue admirable por parte de Carmen Molina, en el cenit de su carrera de actriz, dueña del matiz, rica en recursos, con la escena esclavizada a sus pies, y encantadora. Chucho Salinas, protagonista cómico, no defrauda con el nuevo estilo que lleva al teatro de la TV. Joaquín Cordero cumple como el gran actor que es, Mario González está en tipo y actúa con realismo y cumplen, porque sus personajes no dan para más, Consuelo Monteagudo, Alejandra Meyer, Antonio Alcalá y Alberto Camacho. Muy ágil y clara la dirección de Jorge Landeta. David Antón construyó un magnífico escenario. Para cobrar derecho de autor, Manuel Sánchez Navarro cambió la acción a México, sin más esfuerzo que sustituir nombres de poblaciones o de centros de diversión.