FICHA TÉCNICA



Título obra Edipo rey

Autoría Sófocles

Dirección Ignacio Retes

Elenco Ignacio López Tarso

Espacios teatrales Teatro Independencia




Título obra El color de nuestra piel

Autoría Celestino Gorostiza

Dirección Fernando Wagner

Elenco Luz María Núñez

Espacios teatrales Teatro Virginia Fábregas

Notas Temporada de Oro del Teatro Mexicano




Cómo citar Maria y Campos, Armando de. "Reposiciones de Edipo Rey y de El color de nuestra piel". Novedades, 1962. Reseña Histórica del Teatro en México 2.0-2.1. Sistema de información de la crítica teatral, <criticateatral2021.org>



TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

Novedades

Columna El Teatro

Reposiciones de Edipo Rey y de El color de nuestra piel

Armando de Maria y Campos

Otros años se esperaba con impaciencia el Sábado de Gloria porque la noche de esa fecha se abrían temporadas en todos los teatros de la metrópoli. Vivimos otras costumbres, entre ellas la de vacacionar, y los empresarios, temerosos que los vacacionistas no retornen, reducen sus aspiraciones y sus programas a simples reposiciones.

En el teatro Independencia, ubicado en la Unidad de ese nombre del IMSS, por el rumbo de Villa Obregón, San Angel Inn, Tacubaya, El pedregal y San Jerónimo, se repuso la pieza clásica Edipo Rey, de Sófocles, por los mismos actores que la estrenaron en el Xola y la han dado a conocer a los públicos de la provincia. El teatro Independencia –500 lunetas distribuidas en una sola planta– es propiamente una réplica de los teatros Xola y Tepeyac del propio IMSS. Le encontré mejor acústica que a los anteriores. La compañía que representa en el Independencia, Edipo Rey, con López Tarso al frente, no ha sufrido modificaciones. Edipo Rey continúa su carrera de gran espectáculo.

Como tercera reposición de la llamada Temporada de Oro del Teatro Mexicano, se llevó a la escena del Fábregas la pieza en tres actos El color de nuestra piel, de Celestino Gorostiza, estrenada el 9 de mayo de 1952 y laureada con el premio Ruiz de Alarcón, de la Agrupación de Críticos de Teatro de México ese mismo año. Está recogida en una antología de teatro mexicano del siglo XIX y quien la seleccionó opina que "Es, sin duda, su obra más acabada (de Gorostiza), no sólo por su conclusión moral sino por su moraleja escénica".

A distancia de una década encuentro esta pieza de Gorostiza desvigorizada más que envejecida. Vista con más serenidad que en los días de su estreno resulta un melodrama artificioso, construido con gélida serenidad e indudable oficio para satisfacer no a un público de la clase media sino a un subauditorio que se deje arrastrar por los convencionalismos. Su interés radica en su melodramatismo y no en su asunto ajeno a la universidad y sin características reales de mexicanidad. Es aún una buena pieza de teatro no obstante la mediana interpretación por un conjunto de actores de mayor o menor oficio que la representan sin gran aliento humano. Todo ello debido un poco a una dirección estricta y simplemente funcional. De la interpretación meritoria es preciso destacar a Luz María Núñez cuyos adelantos son evidentes.