FICHA TÉCNICA
Título obra Fando y Lis
Autoría Fernando Arrabal
Notas de autoría Carlos Solórzano / traducción
Dirección Alejandro Jodorowsky
Grupos y Compañías Teatro de Vanguardia de México
Elenco Alejandro Jodorowski, Héctor Ortega, Álvaro Carcaño, Farnesio de Bernal, Beatriz Sheridan
Escenografía Lilia Carrillo Felguérez
Espacios teatrales Teatro de Los Compositores
Cómo citar Maria y Campos, Armando de. "Fando y Lis de Arrabal, en el teatro de los Compositores". Novedades, 1961. Reseña Histórica del Teatro en México 2.0-2.1. Sistema de información de la crítica teatral, <criticateatral2021.org>
TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO
Novedades
Columna El Teatro
Fando y Lis de Arrabal, en el teatro de los Compositores
Armando de Maria y Campos
El autor teatral nace con su primera obra, y para los efectos de la crítica no importa la edad en que vea la primera luz de las candilejas, si es nacido en este o en aquel país, si escribe en este idioma o en aquella lengua.
A Arrabal lo tenemos por un recién nacido en México para el teatro universal, si es que sus obras logran esta proyección ambiciosa. El único que sabe la verdad es Carlos Solórzano, su respetuoso y hábil traductor del francés o, a lo mejor, de otro idioma.
Arrabal es producto ya un poco lejano de Kafka, y su recién nacido teatro no pudo evitar las influencias de otros grandes autores anteriores o posteriores al atormentado escritor de la Europa central.
Fando y Lis –un acto cortado en cinco cuadros– aprovecha temas diversos para presentar al espectador dos historias: la de Fando y Lis, dos desheredados del amor y la pasión que se aman con el odio y el rencor que la injusticia social ha sembrado en sus espíritus ingenuos y angustiados, y la de los tres hombres del paraguas, indudablemente inspirada en el torturante problema que aflige a los tres personajes de Esperando a Godot. Una y otra historias se entrelazan y anudan y forman un sainete trágico, que a veces nos trae una bocanada de las estrujantes tragedias que Chaplin vivió en la pantalla muda.
La pieza escrita por Arrabal precisa de un escenario de arrabal. Cosas como las que le pasan a Fando y a Lis o a los tres hombres del paraguas han de ocurrir en muchas de las miserables barriadas de cualquier gran ciudad que esperan su redención en un anillo periférico que las acerque al mundo civilizado en el que las pasiones calan más en el tormento de los espíritus y se resuelven con más complicaciones.
La interpretación que a esta pieza de Arrabal que se estrena en México antes que en cualquier otro lugar del mundo, le da el Teatro de Vanguardia de México –naturalmente dirigido por Alexandro– es sobria, impresionante, cuidada en los matices y también un poco anticuada ... a pesar de sus ambiciones vanguardistas. Se presenta Alexandro como actor, y a leguas se ve en él al catedrático que actúa en colaboración con sus discípulos. De éstos es Héctor Ortega el más humano y espontáneo, sombra, sin embargo, de Alexandro. Carcaño y Bernal se inclinan más por el "pastiche". Beatriz Sheridan, inteligente y sensible, logra comunicar al público la angustia de su personaje. Muy atinada, dentro del miserabilismo del ambiente, la escenografía de Lilia Carrillo Felguérez y muy impresionante el vestuario de desecho que usan los cinco personajes de esta pieza cargada de interés de un autor incógnito de amplio futuro.