FICHA TÉCNICA



Título obra Penélope

Autoría Leonora Carrington

Dirección Alejandro Jodorowsky

Espacios teatrales Teatro de La Esfera




Cómo citar Maria y Campos, Armando de. "Penélope, teatro surrealista, en el escenario de la Esfera". Novedades, 1961. Reseña Histórica del Teatro en México 2.0-2.1. Sistema de información de la crítica teatral, <criticateatral2021.org>



TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

Novedades

Columna El Teatro

Penélope, teatro surrealista, en el escenario de la Esfera

Armando de Maria y Campos

El género de teatro surrealista es poco frecuente que suba a los escenarios comerciales. Las obras de este tipo escasean y por esto resulta de una audacia encomiable hacer representar piezas de este género, así lo realice la sección de Teatro Universitario que dirige el comediógrafo ingeniero Carlos Solórzano. Creo estar seguro de que Penélope, pieza en tres actos de este género, de Leonora Carrington, es la primera que se representa entre nosotros.

Muchos de ustedes conocerán las extrañas telas de esta original pintora, en la que su imaginación feérica aborda temas originales y de seducción onírica.

Leonora Carrington andará en los mismos años de este siglo, pero desde muy joven escribe cuentos que son como sueños conscientes. Tengo referencias de ella que datan de 1937; sus relatos despiertan un interés extraordinario porque los anima un humorismo cruel en el que se mezclan alucinantes invenciones fantásticas. En 1939 escribió un cuento titulado La debutante, en que se ve una hiena sabia disfrazada de jovencita para asistir a un baile.

La última guerra la sumió en un caos nervioso. Un poco antes –o poco después– habrá escrito su pieza Penélope, que anoche vimos representar en el teatro Esfera. Sigamos con la interesante personalidad de la Carrington, huyendo en 1940 ante la invasión alemana, refugiada provisionalmente en España y bajo el efecto del choque que por los acontecimientos había padecido su sensibilidad, entregada a diversas manifestaciones juzgadas como insólitas, que motivaron su encierro en una clínica psiquiátrica durante varios meses. Tengo para mí que cuando cayó en las zonas confusas de la subconsciencia escribiría Penélope, en la que narra experiencias infantiles en los seres adultos, en el preciso punto de la convivencia de la magia y la razón.

Hay algo de autobiográfico en la muchacha Penélope que vive una historia infantil de horror, rodeada por todos los animales de los que recibió alguna influencia su imaginación, con los que cree vivir y a los que siente amar, repitiendo el drama de toda adolescente que siente celos de su madre, que a su vez, muerta ya de muchos años, los siente de la hija que odia y ama al padre. Eje argumental es un caballo milenario, ideal antes de la madre, ahora de la hija, que por él se transforma en yegua, frustrando así el incesto mágico. Intervienen en la acción brujas, fantasmas, un gato, una muñeca, una vaca, Neptuno en el que adivina a su padre; hombrecillos de nieve y los indispensables fantasmas, gratos a Alexandro. Una orgía surrealista que encuentra sus mejores sustentáculos en los pilares de remota pesadilla de una adolescente torturada, sacada de la realidad por tremendos sacudimientos psíquicos.