FICHA TÉCNICA



Título obra La ronda

Autoría Arthur Schnitzler

Notas de autoría Alelandro Jodorowsky / adaptación

Dirección Alejandro Jodorowsky

Elenco Héctor Ortega, Farnesio de Bernal, Carlos Ancira, Sergio Jurado, Salvador Zea, Jane Kelinburg, Leonor Llausás, Elda Peralta, Beatriz Sheridan

Espacios teatrales Teatro de La Esfera




Cómo citar Maria y Campos, Armando de. "La ronda en el teatro de La Esfera". Novedades, 1961. Reseña Histórica del Teatro en México 2.0-2.1. Sistema de información de la crítica teatral, <criticateatral2021.org>



TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

Novedades

Columna El Teatro

La ronda en el teatro de La Esfera

Armando de Maria y Campos

El inquieto y conflictivo director Alejandro no puede resolver un sencillo problema de aspiraciones artísticas. Quisiera realizar un teatro de ideas avanzadas que marchara a la vanguardia del teatro burgués, y se ve obligado a dirigir teatro para empresas comerciales. No renuncia a su ambición artística, pero no puede evadirse de trabajar para el empresario comerciante. De ahí el conflicto insoluto. Lo contratan para dirigir una pieza que ni siquiera fue escrita para ser representada, como es La ronda, del autor austriaco Arthur Schnitzler –diez diálogos de amor estremecedores de ternura y picardía moderada–, con fines comerciales, y como la comedia vienesa ya fue superada por una extraordinaria versión cinematográfica francesa, Alejandro creyó mejorar el texto original con diálogos adicionales, canciones y aun poesías no siempre del mejor gusto, y como no valía la pena dirigir igual que cualquier quídam, se propuso hacerlo de acuerdo con sus ideas particulares sobre la creación teatral que él siente con aire de pantomima, naturalmente cómica, para llegar más al público medio al que se destinaba.

Y el resultado no se hizo esperar. No logró la pureza en la escenificación de estos diálogos que tienen tantos matices como luces un diamante; tampoco logró la pantomima pura, porque dejó que sus actores resbalaran para caer en la actuación circense. La pobreza de la presentación e iluminación contribuyó a que el espectáculo, mixto de pasado muerto y de fresca inspiración, resultara opaco con notorias frustraciones.

Alejandro le da a su dirección un ritmo que acelerado por los intérpretes torna la pantomima en farsa y la farsa en caricatura y con la colaboración de los incipientes actores que no han aprendido a dominar sus actuaciones, como Héctor Ortega en el joven amante, o Farnesio de Bernal en el poeta ególatra y payaso. Tampoco la dirección logró controlar la euforia de primer actor eminente que parece padecer el buen comediante Carlos Ancira. Sergio Jurado, es el esposo, actúa con ponderación hasta cuando hace uso de recursos cómicos. Luis Lomelí, como el hilo relator que zurce los diez cuadros, actúa con desenvoltura; a unos convence y a otros no. Salvador Zea, más bailarín que actor, apenas cumple como lo último.

En el trabajo de las actrices es donde más se advierte la desorientación del director por su indecisión entre respetar el texto y crear nuevas formas de expresión. La hermosa Jane Kleinburg se desborda porque recurre a efectos cómicos innecesarios.

Leonor Llausás se limita a repetir de memoria una dirección minuciosa muy trabajada, que estrangula su reconocido y cálido temperamento. Elda Peralta cala bien en su personaje de la esposa pecadora y desairada; pero no llega a convencer al público, tal vez por su propósito de mostrarse discreta, y Beatriz Sheridan limita su actuación a mostrarse como clownesa; no es ese, seguramente, el camino que debe seguir quien aspire a ser actriz cómica por derecho de gracia propia.

Berta Lomelí desentona en el conjunto porque su temperamento es ajeno a la situación cómica desorbitada permanente, de sus compañeros, Ancira o Farnesio. Ella actúa como actriz, con sencillez y verdad, isla de responsabilidad artística rodeada de interpretaciones caricaturescas por todos lados. Luce como una perla negra sobre la piel de un borrego, pero en ella se advierte contenida rebeldía a la dirección de Alejandro, mixta de fantasía y de realidad circense.