FICHA TÉCNICA
Título obra Juguetes olvidados
Notas de Título Toy in the attic (título en el idioma original)
Autoría Lilian Hellman
Notas de autoría José Luis Ibáñez / traducción
Dirección José Solé
Notas de dirección Greg Kayne / dirección técnica
Elenco Ana María Blanch, Berta Moss, Eva Calvo, Aldo Monti, María Idalia
Espacios teatrales Teatro Sullivan
Productores Empresa Lerner-Alonso
Cómo citar Maria y Campos, Armando de. "Juguetes olvidados de Lilian Hellman, en el teatro Sullivan". Novedades, 1961. Reseña Histórica del Teatro en México 2.0-2.1. Sistema de información de la crítica teatral, <criticateatral2021.org>
TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO
Novedades
Columna El Teatro
Juguetes olvidados de Lilian Hellman, en el teatro Sullivan
Armando de Maria y Campos
Con el título Juguetes olvidados, la empresa Lerner-Alonso ha presentado en el teatro Sullivan la pieza dramática Toy in the attic de la autora norteamericana Lilian Hellman, que desde su aparición en los repertorios comerciales de los Estados Unidos ocupa un lugar preferente en la escena universal por la audacia y la crudeza de los temas que embrolla. Originaria de Nueva Orleans, muchos de los asuntos por ella expuestos en sus piezas se desarrollan de acuerdo con el carácter de los surianos de Norteamérica. Bastará recordar al lector tres de sus títulos de más éxito para que recuerde los estrujantes asuntos que la Hellman gusta de exponer, muchas veces sin resolverlos a gusto de la burguesía espectadora: La hora de los niños, Las zorritas o Vigilancia sobre el Rhin.
En Juguetes olvidados, reúne y ata con el denominador común de un drama que al final afecta a todos, a diversos tipos que cuesta trabajo creer se den tan cerca unos de otros, víctimas sin remedio de una muchacha inocente que desencadena la tempestad de pasiones y hace daño a quien más ama. Conflicto familiar, drama de una solterona enamorada sin saberlo de su hermano, de una otoñal frívola y serena, de una ingenua que juega con un filoso cuchillo con el que se hiere y hiere a los demás; de un joven audaz y sin escrúpulos, moviéndose todos en un fondo de grises y pequeñas pasiones que se darán con frecuencia en las tierras del sur, tan distintas al resto del mundo norteamericano. Muy bien traducida la obra, el espectador llega a interesarse por estas "pláticas y sucesos de familia" y no se siente defraudado por la virtud de la técnica hábil de quien no olvida haber leído a Dostoyevski a Ibsen, y seguir las huellas de O'Neill. Pieza interesante y aun importante, Juguetes olvidados es, sin embargo, ajena a la sensibilidad de Hispanoamérica y su conflicto, por ajeno, nos deja fríos.
Sobria y atinada interpretación la de Anita Blanch, cuya veteranía se pone de manifiesto en personaje gris y árido; de Berta Moss, más interesada en crear el personaje pintoresco que en animar a una mujer con peculiar filosofía. Eva Calvo se revela como comediante de profundidad insospechada y Aldo Monti compone, con hábiles recursos de actor de oficio, un personaje fulgurante e inquieto. Creo que María Idalia, actriz de reconocido talento, descompone la infantilidad e inocencia de un carácter que debe ser transparente, inventándole problemas que lo vuelven tenebroso. La dirección del joven director José Solé no es siempre clara; a ratos, se vuelve confusa. La traducción de José Luis Ibáñez es muy flexible y expresiva. No entendemos cuál fue la dirección técnica de Greg Kayne. El público escuchó con interés la pieza de Lilian Hellman, pero los aplausos finales no fueron síntoma de haber disfrutado una buena pieza que agarra por momentos y desconcierta en otros. La verdad, el público queda desconcertado.