FICHA TÉCNICA
Título obra A su imagen y semejanza
Autoría Rafael Solana
Dirección Ricardo Mondragón
Elenco Nadia Haro Oliva, José Luis Jiménez, Luis Manuel Pelayo, Carlos Riquelme
Espacios teatrales Teatro Arlequín
Notas de espacios teatrales Antonio Haro Oliva / empresario
Cómo citar Maria y Campos, Armando de. "A su imagen y semejanza de Rafael Solana, en el teatro Arlequín". Novedades, 1960. Reseña Histórica del Teatro en México 2.0-2.1. Sistema de información de la crítica teatral, <criticateatral2021.org>
TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO
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Columna El Teatro
A su imagen y semejanza de Rafael Solana, en el teatro Arlequín
Armando de Maria y Campos
Esta es una crónica tardía. Debió aparecer en esta columna hace más de tres años como comentario al estreno de la pieza de Rafael Solana, A su imagen y semejanza, en el extinto teatro de La Comedia. El cronista estuvo gravemente enfermo y cuando pudo volver a la vida, la pieza de Solana ya había sido retirada del cartel. No es frecuente que las empresas teatrales acostumbren reestrenar, o reponer en escena comedias de autores mexicanos que han cumplido su misión de ocupar la cartelera tres o cuatro semanas. Ahora, con motivo del festival de teatro septembrino, A su imagen y semejanza ha subido al escenario del teatro Arlequín por generosidad de su empresario don Antonio Haro Oliva, que la puso en escena "sin subsidio alguno", según declaró enfáticamente, él sabrá por qué.
Tuvimos la fortuna de no asistir –como se dice ahora–, por causas ajenas a nuestra voluntad a la primera función, en la que los actores rodaron porque no tuvieron tiempo de memorizar sus papeles y porque les falló el apuntador electrónico, pero en vísperas de ser retirada del cartel, cumplido el compromiso de hacer patria representando teatro mexicano, la vimos, advirtiendo en la interpretación esa seguridad que da al actor el saber que la pieza que está representando llega al público.
Este sería el mejor juicio para la bella, entretenida y muy bien construida pieza de Rafael Solana: llega al público, secreto que no tienen todos los autores, y que cuando lo tienen no siempre lo saben aprovechar. Solana es un autor fecundo, dueño de una gracia sutil y de un humorismo travieso, que piensa y construye sus piezas con naturalidad. Las escribe con pulcritud y frescura y... ¡no siempre llegan al público! Con esta, A su imagen y semejanza, se mete en la atención del público, se posesiona de él, le hace cosquillas para que ría, lo encariña con los cuatro personajes que pone en juego, y al llegar al "monstruo" triunfa como no lo ha logrado en la mayoría de sus producciones.
Esta comedia fue antes cuento, muy divertido, porque se entendió inspirado en realidades mexicanas. Solana retoma el viejo mito de Pygmalión y Galatea y hace deliciosas travesuras con él. En esta vez existe una pygmaliona y un galateo; es ella la que crea a imagen y semejanza de un amante que se le escapa el tipo soñado, usando la arcilla común y corriente de un hombre de la calle. No se conforma Solana con esto, sino que repite el mito y hay otro Pygmalión en la persona de un famoso director de orquesta, que encuentra en el galateo que emplea su esposa, el barro humano para hacer un director "a su imagen y semejanza". Solana, pues, juega a un mismo tiempo con el viejo tema, lo hace suyo, y con esto está dicho que lo vuelve original; se divierte y divierte al público. si no es ésta la mejor pieza de Solana, es por lo menos una de las mejores.
Nadia Haro Oliva crea con cariño y sutileza el papel de Leona. José Luis Jiménez pisa ya con seguridad las difíciles zonas de interpretación del viejo director Héctor. El joven actor Luis Manuel Pelayo se destaca en Carlos, el doble galanteo, y tiene momentos muy felices que rebelan la flexibilidad de su rico temperamento de actor. Carlos Riquelme cumple en un papel episódico, afortunadamente huyendo de la gracia gruesa en que parecía despeñarse sin remedio. La dirección de Ricardo Mondragón es sobria y respetuosa de la obra, como nos tiene acostumbrados.