FICHA TÉCNICA
Título obra Las alas del pez
Autoría Fernando Sánchez Mayans
Dirección Fernando Wagner
Elenco Virginia Manzano, Luis Bayardo, Viginia Gutiérrez, María Eugenia Ríos, Enrique Reyes, Luis Gimeno
Escenografía Antonio López Mancera
Espacios teatrales Teatro de Los Compositores
Eventos Primer Festival de Teatro Mexicano
Cómo citar Maria y Campos, Armando de. "Las alas del pez de Fernando Sánchez Mayans, en el teatro de los Compositores". Novedades, 1960. Reseña Histórica del Teatro en México 2.0-2.1. Sistema de información de la crítica teatral, <criticateatral2021.org>
TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO
Novedades
Columna El Teatro
Las alas del pez de Fernando Sánchez Mayans, en el teatro de los Compositores
Armando de Maria y Campos
El Primer Festival de Teatro Mexicano, organizado por un grupo de autores para estrenar o reponer sus propias piezas con motivo del sesquincentenario de la Independencia, y que se encuentra en pleno desarrollo, se ha enriquecido con la presencia de un autor nuevo en nuestros escenarios, que desde las primeras escenas de su obra de presentación ha pisado fuerte y seguro las tablas, como en jerga teatral se llama también a los escenarios.
Fernando Sánchez Mayans, en los umbrales de una juventud de poeta que ya alcanzó premios y distinciones, se revela con su primera pieza de teatro, Las alas del pez, como autor que trae hecho el difícil arte de escribir comedias. Se ha repetido hasta el cansancio que si el autor no nace, se puede hacer, como ocurre con los toreros. No es un arte de nacimiento el crear teatro, pero mejor si ya se traen aprendidas las formas para crear mundos nuevos y personajes de carne y hueso, que no otra cosa es el ser autor. También con estudio y observación, sin excluir la disciplina, se puede llegar a dominar el oficio de hacer teatro. Crear es facultad del artista, dominar un oficio, consecuencia de la habilidad y del talento. Salvo que Fernando Sánchez Mayans haya acertado por casualidad, a la vista de su primera obra no es aventurado asegurar que ha nacido para el teatro mexicano un autor ¡que ha nacido para autor!
Las alas del pez es una comedia dramática de ambiente mexicano y muy probablemente de asunto mexicano. No es exclusivo de la sociedad mexicana el tema de las madres solteras por abandono de quienes las sedujeron, que
Van por la vida llorando un cariño,
recordando un hombre y arrastrando un niño.
Hace cerca de cuarenta años que Julio Sesto, poeta y periodista español que vivió entre nosotros cerca de medio siglo, escribió un poema que tituló Las abandonadas. Desde que fue conocido se hizo popular, porque el tema que trata es profundamente humano y entonces, como ahora, se ve repetido con frecuencia:
Las abandonadas son fruta caída
del árbol frondos y alto de la vida;
son, más que caída, fruta derribada
por un beso artero como una pedrada.
El tema central de Las alas del pez es el de una madre que fue seducida y abandonada en su juventud, con un hijo que ya no tuvo padre, y al que sostuvo, vio crecer, trató de educar con pobreza, abnegación y amor rencoroso porque, como canta en su poema el autor de La tórtola del Ajusco
Las abandonadas son como el bagazo
que alambica el beso y exprime el abrazo;
si aún les queda el zumo lo chupa el dolor:
¡son triste bagazo, bagazo de amor!
El remordimiento lo arrastra algún hombre
oculto, que al niño niega techo y nombre.
No hay quien las ampare, no hay quien las recoja,
más que el mismo viento que arrastra la hoja.
La comedia de Sánchez Mayans no se queda en un canto doloroso y un poco cursi como el de Sesto, y como son las tragedias de tantas madres solteras que han sido y seguirán siendo en el mundo. Sánchez Mayans aborda el tema cuando el hijo de esa madre abandonada, seduce y fecunda a una muchacha pobre y honesta. El muchacho, un adolescente universitario que sueña con ser campeón de natación, siente el impulso de proceder... como su padre, al que no conoce. Pero después de una entrevista con él, en la que el progenitor le aconseja con cinismo y crueldad que recurra a un médico, y así todo queda arreglado sin que el muchacho tenga preocupaciones, considera que en su hijo por venir se repetirá su caso. Y cuando está resuelto a que en la muchacha seducida no se repita el caso de su madre desventurada, los hermanos de aquélla –rebeldes sin causa–, lo asesinan cegados por los humos de la borrachera. Nada, en sí, y todo un mundo levanta Sánchez Mayans con su primera pieza Las alas del pez, (porque al pez le cortan las alas los hermanos vengadores), sencilla en su desarrollo sabiamente construida –Sánchez Mayans es un sabio del teatro sin estudio–, y hablaba por sus personajes en un lenguaje claro, directo, sencillo y que por sus giros reconocemos como nuestro. Intervienen los personajes fundamentales. Una madre otoñal, el estudiante, la muchacha, el padre cínico y malvado, una mujer madura que sirve de enlace y robustece la acción con savia sentimental, y otro estudiante. Los ingredientes no pueden ser más elementales, pero el resultado es consecuencia del talento, de la sensibilidad y de la habilidad no aprendida de Sánchez Mayans. Desde los tiempos de la aparición de Rodolfo Usigli no creo que se haya dado caso de revelación más efectiva y prometedora que la de Sánchez Mayans.
Virginia Manzano está eminente, auténticamente eminente, en la madre. Sólo en la rotunda madurez artística que ella ha alcanzado se puede lograr una creación como ésta; no hace otra cosa que vivir su personaje, pero qué difícil es vivir en la escena. Luis Bayardo se consagra como el mejor galán de estos años, porque se revela capaz de calar en lo más profundo de un personaje verdadero. Muy justa y entonada Virginia Gutiérrez en la amiga, y sencilla y emotiva María Eugenia Rios en la novia. Enrique Reyes, en el otro estudiante está también excelente. Luis Gimeno, como el padre, da asco, así de real crea su personaje.
Magnífica escenografía de López Mancera, muy moderna y con un ambiente mexicano real y verdadero, sin artilugio. La dirección de Fernando Wagner es de gran maestro y gran realizador.