FICHA TÉCNICA



Título obra Muertos sin sepultura

Notas de Título Morts sans sépulture (título en el idioma original)

Autoría Jean Paul Sartre

Dirección Carlos Ancira

Grupos y Compañías Estudiantes de la Asociación Nacional de Actores (ANDA)

Elenco José M. Iglesias, Antonio Trabulse, Enrique Hidalgo, Germaine, Héctor Suárez, Miguel Ángel Turrent, Alfonso de la Vega, Héctor Velarde, Alejandro Ramírez, Alberto Lozano

Espacios teatrales Sala Gante




Cómo citar Maria y Campos, Armando de. "Sartre, por estudiantes de la Asociación Nacional de Actores, en el Gante". Novedades, 1959. Reseña Histórica del Teatro en México 2.0-2.1. Sistema de información de la crítica teatral, <criticateatral2021.org>



TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

Novedades

Columna El Teatro

Sartre, por estudiantes de la Asociación Nacional de Actores, en el Gante

Armando de Maria y Campos

Precisamente a los diez años de iniciado en la ciudad capital de México el fenómeno de renovación teatral que tuvo como base los teatros llamados de bolsillo con pocos espectadores, actores aficionados y muchas facilidades para que éstos actuaran por parte de los dirigentes de la Federación Nacional de Uniones Teatrales y Espectáculos Públicos (Federación Teatral), superado este suceso y vueltos a su verdadero sitio los "grupos experimentales", arrinconados por el teatro de empresa o comercial, varios estudiantes de la Academia Teatral de la ANDA, bajo la dirección de un actor que ya camina solo por el teatro comercial, Carlos Ancira, presentan (16 del presente en adelante), una pieza de Jean Paul Sartre: Muertos sin sepultura, ya representada hace también diez años, lo mismo que las otras dos –una es reposición de éste discutido autor– Las manos sucias y Las moscas (ésta representada por primera vez entre nosotros a fines del año anterior).

¿Por qué esta resurrección inesperada de Sartre y precisamente por actores de las nuevas generaciones, cuando el teatro del discutido autor existencialista comienza a dejar de ser novedad en las principales capitales del mundo? Lo cierto es que su teatro no deja de interesar, porque es documental, y el documento es válido mientras su mensaje pueda ser aprovechado por las generaciones que van llegando. La filosofía existencialista de Jean Paul Sartre, en la cual la existencia precede a la esencia, desalentadora, de difícil comprensión, tiene a la vez un carácter materialista y ateo. Cuando apareció su teatro se vio desde luego rodeado de cierto snobismo, y estuvo de moda entre gentes que no le entendían. Es filosófico, intelectualista y de ideas, está impregnado de teatralidad y de fuerza; sus piezas negras y pesimistas nos siguen interesando, y a ratos nos sugestionan; pero es evidente que nos provocan a menudo una sensación de amargura y de malestar.

La pieza de Sartre a que me vengo refiriendo, Morts sans sépulture/, pinta un horrendo episodio de la resistencia francesa a fines de 1942 cuando ya la zona en la que aparentemente gobernaba el mariscal Petain estaba también dominada y hasta ocupada por el vencedor alemán; el caso extremo y espantoso de un niño de quince años; estrangulado por uno de sus propios camaradas del maquís para evitar que pueda hablar y denunciar bajo la presión de las torturas de los milicianos de Vichy; era una necesidad suprema proceder a tan cruel eliminación; esta obra ha causado justas protestas, pues presenta a la Resistencia en un aspecto odioso. Se describe con todos sus sombríos contornos el ambiente de desesperación y angustia del grupo de cinco resistentes atrapados, se analiza la actitud de cada uno de ellos frente a la muerte; hay un cierto sadismo en la tremenda sucesión de sus escenas macabras; se tortura a los prisioneros, uno de ellos, temeroso de confesar en el tormento, prefiere darse muerte, lanzándose de una ventana; una muchacha es ultrajada, pero tampoco denuncia; por fin, todos son asesinados a traición. Una melodramática historia de estos muertos sin sepultura ha trazado Sartre con mano maestra y con tal teatralidad que el espectador está todo el tiempo sobrecogido de espanto; sin embargo, en ella la Resistencia aparece en un aspecto excesivamente brutal y odioso; repugna la ejecución del niño que había ido a las fuerzas subterráneas del maquís como a un juego de aventuras; si era aún demasiado joven, y peligrosa su presencia en el grupo, no debió habérsele admitido. Además, es deplorable que en esta obra ninguno de los sanguinarios esbirros sea nazi o miembro de la Gestapo; todos son franceses, pertenecientes a milicias de Vichy.

La presentación de Muertos sin sepultura en la sala Gante, cuyo pequeño y especial escenario no proporciona elementos de lucimiento al escenógrafo, muy elemental, de acuerdo también, con lo que pide el autor. La dirección del actor y autor Carlos Ancira podríamos calificarla como apasionada, y entonces encuentran justificación todos los excesos de una escuela brutal y realista que tiene su maestro en Seki Sano. Los jóvenes actores José M. Iglesias, Antonio Trabulse, Enrique Hidalgo, Germaine, Héctor Suárez, Miguel Ángel Turrent, Alfonso de la Vega, Héctor Velarde, Alejandro Ramírez y Alberto Lozano, cuál más cuál menos, hacen alarde de entusiasmo y temperamento. El precio de entrada –$12.00– es el mismo que cobran otros teatros que cultivan el vodevil y que ofrecen espectáculos "picarescos y audaces como en París" (el Juárez) o con "carcajadas y bellezas a torrentes" (como el Arcos Caracol). Pero el público –lo dice con certeza una frase musical publicitaria– sabe distinguir.