FICHA TÉCNICA



Autoría Manuel José Othón

Notas Semblanza de Manuel José Othón como dramaturgo en el centenario de su nacimiento




Cómo citar Maria y Campos, Armando de. "Manuel José Othón como dramaturgo (en su centenario). I". Novedades, 1958. Reseña Histórica del Teatro en México 2.0-2.1. Sistema de información de la crítica teatral, <criticateatral2021.org>



TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

Novedades

Columna El Teatro

Manuel José Othón como dramaturgo (en su centenario). I

Armando de Maria y Campos

Manuel José Othón no nació dramaturgo, pero su afición al teatro y a la lectura, de los autores de moda en su tiempo lo convirtieron en un buen autor. Los árboles, toda la exhuberante flora poética del gran bardo potosino, ha impedido ver a la selva de su producción teatral. La fauna devoró al bosque, y para muchos Othón es simplemente uno de los grandes poetas de la América independiente, y no me refiero a la independencia política, sino a la independencia en la inspiración para ver, sentir y cantar el paisaje americano; independientemente, por razones obvias, del paisaje español.

Tengo para mí que si Othón, siempre hundido en la provincia, quieto y soñador, aislado de la vida teatral que cada día se nutre con emociones nuevas y dirige pintorescas anécdotas, hubiera vivido cerca de los círculos dramáticos, habría desarrollado las condiciones espontáneas que tuvo como autor de teatro fácil, y tal vez hubiera encontrado, descubierto mejor dicho, los materiales para crear un teatro con forma y fondos nuestros.

Este año hace ciento, el 14 de junio precisamente, que Manuel José Othón nació en San Luis Potosí, en una alcoba situada al poniente de la casa número 3 de la segunda de las calles que ahora llevan su nombre. No vamos a seguir su infancia, que se deslizó en el seno de su familia, que perteneció a la típica clase media provinciana. No tenemos noticias de cuándo concurrió por primera vez al teatro ni qué impresión dejaría en su alma de niño o de adolescente aquella primera representación, que generalmente es inolvidable para quienes después se asoman, autores, intérpretes o aficionados, al mundo fascinante que todas las noches nace detrás de esas fronteras infranqueables para el público espeso y municipal que eran las candilejas ayer y ahora las baterías son rióstatos. ¿Cuándo leyó Othón por primera vez una obra de teatro? ¿De quién fue aquella primera obra de teatro que leyó en su tranquila provincia Manuel José Othón? Todo ello debe haber ocurrido entre los años de 1874 y 1878, cuando el poeta abría las cinco ventanas de los dieciséis o los veinte. ¿Por qué?, se preguntará el lector. Porque de 1878 arranca su corta su corta producción dramática, por mucho tiempo ignorada y alguna revelada el año de 1947, según lo tiene referido Jesús Zavala, apasionado y acucioso comentador de la vida de Manuel José Othón.

A manos de Zavala llegó el manuscrito de La cadena de flores, indudablemente la primera obra de teatro que escribió Othón. El manuscrito, ya publicado ahora, lleva la fecha de 1878, pero la obra no pudo haber sido escrita uno o dos años antes. Es producción de adolescencia. Se representó con buen éxito el mismo año en el teatro Alarcón de la capital potosina. Aparte las gacetillas habituales, no hubo durante mucho tiempo rastro de esta comedia. Debió haber alcanzado éxito serio o por lo menos satisfactorio para Othón, porque escribió otras dos comedias: Herida en el corazón, en tres actos, en verso, y La sombra del hogar, también en tres actos, en prosa. Aquellos años la producción teatral española sufría radicales cambios en su forma, porque en tanto que los autores españoles en el candelero no abandonaban el verso fácil, los que llegaban queriendo arrostrarlo todo con alardes de originalidad, producían sus obras en prosa o mixtas de prosa y verso. El teatro traducido ocupaba la mayor parte de los repertorios, y generalmente estaba puesto en prosa. Otras dos obras de teatro pertenecen a aquella época juvenil de Manuel José Othón, y las dos del género dramático: Sendas de amor, en un acto, y Con el alma y con la espada, en tres actos, que no llegaron a representarse y aún permanecen perdidas, al igual que una comedia titulada La sombra del hogar, que ni siquiera sabemos si llegó a concluirla, porque las únicas noticias que de ésta y de aquéllas se tienen son las que el propio Othón consignó en una carta que escribió a la que después fue su esposa, Pepita Jiménez, el 7 de enero de 1878.

El hallazgo del manuscrito de La cadena de flores, está rodeado de curiosas circunstancias que arrojan débil luz sobre cómo fue escrita esta comedia, cómo se perdió, aunque no del todo, y cómo llegó a manos de quien con amoroso celo le dió a la publicidad.

Don Belisario de Jesús García, teniente coronel que fue jefe de las bandas militares de la secretaría de Defensa Nacional, la tuvo en su poder durante muchos años, como regalo de un viejo actor llamado Gerardo Macías. Al entregársela le dijo que en 1879 trabajaba en un teatro de San Luis, y que allí conoció al joven Othón, quien buscó su amistad, atraído, seguramente, por la fascinación de la vida misteriosa de los cómicos. Durante alguna de las visitas que el poeta hacía al actor, éste asegura que escribió La cadena de flores, cuyo manuscrito dejó olvidado en la casa del actor. Macías conservó el manuscrito y por el año de 1909 se lo regaló a García.

La historia continúa, naturalmente.