FICHA TÉCNICA
Título obra El asesino es la señora
Autoría Julio Porter y Raúl Gurruchaga
Elenco Lucy Gallardo, Consuelo Monteagudo, Francisco Córdoba, Jaime Fernández, Rosa Elena Durgel, Carlos Nieto, Adriana Roel, Carlos Jordán, Eugenia San Martín, Yerye Beirute, Juan Salido, Aarón Saénz
Espacios teatrales Teatro del Músico
Cómo citar Maria y Campos, Armando de. "Estreno de El asesino es la señora, en el teatro del Músico". Novedades, 1957. Reseña Histórica del Teatro en México 2.0-2.1. Sistema de información de la crítica teatral, <criticateatral2021.org>
TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO
Novedades
Columna El Teatro
Estreno de El asesino es la señora, en el teatro del Músico
Armando de Maria y Campos
Periódicamente el pueblo –por pueblo debemos entender todas las clases sociales y no únicamente las populares o proletarias– se evade en un género nuevo de chistes. Es una forma de buscar la risa sin que trabaje mucho la mente. Un chiste nuevo brota espontáneo a cualquier hora y en cualquier sitio, y si tiene médula cómica hace escuela; se propala, se agota y desaparece, como todo en la vida nace, crece y muere. ¿Recuerdan ustedes los chistes en tres partes que se conocieron por "telones", rápidos como un relámpago certero y a veces tan absurdos e ilógicos que, incapaces de producir una sonrisa, producían dos y ganas de asesinar simbólicamente a quien los relataba? Antes fueron los que invadieron todos los grupos de más de dos y saturaron todos los medios de difusión fueron conocidos como ¡Qué le dijo a:..! Pasó, y una nueva serie de chistes con los mismos resortes para provocar desde la sonrisa comprensiva hasta la carcajada espontánea apareció, se propaló hasta su agotamiento y desapareció, finalmente...
Ahora están en uso los "chistes crueles". Todos hemos oído docenas de ellos en los centros de reunión más insospechados. ¿Por qué un chiste de estos no había de crecer hasta convertirse en... ¡pieza de teatro!? En una comedia cruel por ser deliberada y absurdamente ingeniosa, en la que no se sabe si se trata nada más de distraer al púbico o el autor trata de tomarle el pelo cómico? cuando en España apareció el género llamado después despectivamente astracán y que es una caricatura de lo cómico, la crítica sería de la Península y de América española se encrespó de indignación, acabando, finalmente, por aceptarla. Después llegó Jardiel Poncela, y fue peor, se aceptó el jardielismo a regañadientes, y sirvió de crisol para el nuevo humor inocente y burlón de que ahora se valen Mihura, Tono y La Iglesia para hacer teatro divertido e intrascendente. Apoyándose en el terreno flojo del teatro nuevo humor español, los argentinos Julio Porter y Raúl Gurruchaga han estrenado en México –quien sabe si ya antes en Argentina– una pieza absurda, muy cómica y tan cruel en sus chistes de distintos calibres, que bien puede estimarse como una amplificación de tamaño monumental de los chistes crueles que ahora corren de boca en boca, de carcajada en carcajada...
Para representar El asesino es la señora, de Porter y Gurrachaga, se formó, como es costumbre de esta época, compañía especial encabezada por Lucy Gallardo –hermosa mujer de origen argentino que se ha hecho discreta actriz en México– y salvo excepciones –v. g. Consuelo Monteagudo– con elementos de cine. En México, ya se sabe, son los actores de cine o de televisión los que hacen teatro. De este surtido conjunto destaca, por su natural vis cómica y simpatía personal, Pancho Córdoba, quien actúa con tanta naturalidad que nunca sabrá uno si lo que dice lo escribió el autor o es su cosecha propia. También destaca, sólo que a la inversa, el galán de la pantalla Jaime Fernández. A la bella Rosa Elena Durgel, cuya actuación se anunció como especial –como si fuera a ejecutar algún acto circense o así– únicamente se le aprovechó para que en fugaz transito luciera dos semitrajes; modelos, como se dice en jerga modisteril. Salvada la actuación profesional de la señora Monteagudo, el restos del reparto cumplió estrictamente, porque la obra no da para más. Estos son los nombres de actores y actrices y quedan inscritos como es de justicia por su labor cargada de buena volutad; Carlos Nieto, Adriana Roel, Carlos Jordán, Eugenia San Martín, Yerye Beirute, Juan Salido y Aarón Saénz. Lucy Gallardo, inteligente actriz, realiza con soltura el personaje gris y tonto y esta pieza tonta y divertida como un chiste cruel del género de la boga.
Pero –se preguntará el lector– ¿qué es esta pieza de teatro?. Tengo para mí que un frustrado argumento de cine, adaptación argentina de aquella original película francesa que se prohibió en México con el título de El santo de Enriqueta, basada en los apuros que pasan dos argumentistas para hacer un guión cinematográfico, haciendo y rehaciendo escenas a la vista del público y manejando los personajes como muñecos. En El asesino es la señora, el tema empleado es policíaco con muertes una tras otra, con un misterio como en Arsénico y encajes, situaciones de El convidado invisible y chistes, chistes y chistes como en cualquier comedia de nuestro autor el licenciado Anaya, hijo. ¡Nada más!
De uno de sus autores, don Raúl Gurruchaga, confieso no saber nada. Del otro, don Julio Porter, sólo se que salió de Argentina a la caída del presidente Perón, buscando refugio en México y oportunidades para trabajar en la industria del cine que encontró de inmediato como es tradicional en México. ya escribió algún argumento; ya está, pues, colocado, porque está en filmación. Ahora, bajo la protección económica de doña Irma Terragnulo, busca colocarse en el teatro, y tal vez lo ha conseguido en parte, pero con una comedia que aburre por chistosa o divierte por lo mismo y además dirigida por él, para que nada falte a su noble ambición de incorporarse a nuestro ambiente artístico.