FICHA TÉCNICA
Título obra Tu mujer me engaña
Notas de Título No te conozco piú (título en el idioma original)
Autoría Aldo de Benedetti
Notas de autoría Amadeo Recanti / traducción
Dirección Julián Soler
Elenco Mapy Cortés, Delia Magaña, Carlos Cores, Elmo Michel, Mapy Cortés hija, Fernando Cortés, Maruja Grifell. Nina Ameyala, Emilia Lee
Escenografía Díaz Pavia
Espacios teatrales Teatro Trianón
Cómo citar Maria y Campos, Armando de. "Una alegre y divertida comedia de Aldo de Benedetti en el Trianón". Novedades, 1957. Reseña Histórica del Teatro en México 2.0-2.1. Sistema de información de la crítica teatral, <criticateatral2021.org>
TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO
Novedades
Columna El Teatro
Una alegre y divertida comedia de Aldo de Benedetti en el Trianón
Armando de Maria y Campos
El fino e inteligente escritor don Víctor Manuel Díez Barroso, uno de los mejores autores teatrales de su generación –la de los veintes– tradujo varias piezas que enriquecieron el repertorio cómico de nuestro gran actor de éste género Fernando Soler, cuando el más notable comediante de Saltillo se hallaba en su apogeo, antes de que el cine lo cogiera por su cuenta, lo individualizara en un tipo, y lo arrojara después, bagazo de limón para esa industria, sin más ni más
Una de las piezas traducidas especialmente para Soler por Díez Barroso, a principios de la década de los treinta, es No te conozco piú, con el título natural de No te conozco, que Fernando y Sagra del Río, en el personaje que pierde la memoria por una supuesta infidelidad de su esposo al sufrir una amnesia parcial que le permite desconocer únicamente a su marido. Fernando Soler la representaría su buena docena y media de veces –costumbre de la época–, y la graciosa comedieta de Benedetti cayó en el foso insondable del olvido.
Con muy buen juicio ahora se resucita y resulta nueva para todos. Don Amadeo Recanti la ha traducido de nuevo, por cierto en muy limpio y literario castellano, y la ha puesto en manos del director Julián Soler, incapaz de manchar su trayectoria de director con obra alguna procaz o de mal gusto. Recanti la titula ahora –costumbre de la época– Tu mujer me engaña, que si bien pone un poco esta comedia en la moda de títulos equívocos, nada la hace variar porque continua siendo comedia rosa, de un rosa tan decolorado que casi es blanca. No hay en ella una sola escena escabrosa, y que en ocasiones se insinúa, es como pompas de jabón, que al menor toque con la realidad se desvanece. El protagonista tiene un intento de aventura con su secretaria, la esposa se entera y para castigarlo se finge amnésica en forma parcial: no conoce a su marido. Este busca a un psiquiatra, y ésta lo toma por su marido, por supuesto siempre delante del verdadero que se da a todos los diablos. Un contrachoque, en el que interviene la linda secretaria; esta vez con el médico, vuelve la razón aparentemente perdida a la esposa que se creyó ofendida, y la comedia termina en santa paz y cordura , sin haber dejado de hacer reir al público a lo largo de tres actos.
Un reparto excelente se encarga de dar vida a esta comedia. Reapareció como actriz la linda vedette y actriz también portorriqueña. Mapy Cortés, sin haber perdido nada de su natural y arrolladora simpatía y habiendo ganado en soltura y dicción, y sobre todo en responsabilidad escénica. Está hecha una actriz cómica y graciosa a la vez –en ocasiones estas cualidades están divorciadas en elementos de este género, ejemplo: Delia Magaña–, a la que se ve y oye con gusto. Reapareció después de largas vacaciones en su patria, Argentina, el galán Carlos Cores, que también es actor que sabe estar en escena, y quin hizo de marido de Mapy. Está muy justo, seguro y ponderado. Nuestro notable actor Elmo Michel hizo del doctor que se ve obligado a aceptar la situación de pasar por el marido de Mapy. Está muy bien, muy gracioso, sin conceder nada al mal gusto, y crea un personaje distinto al que venía orillándolo a una peligrosa especialización.
Debutó la señorita Mapita Cortés –hija de Mapy y del buen actor cómico también portorriqueño Fernando Cortés–, y su debut resultó muy afortunado. Debutó como lo que en realidad es por ahora: una linda e inteligente damita joven. Empieza por el principio, y si persevera llegará a ser una excelente actriz. Maruja Grifell. Nina Ameyala, Emilia Lee y Carlos Retzinger, en personajes episódicos –criados, secretaria– cumplen y se dejan ver, que no es poco.
Julián Soler, director pulcro y responsable, dirigió con su característico buen gusto esta fina comedieta. Las direcciones de Julián Soler tienen una difícil virtud, que no se ven. Son como el aire, indispensable, pero ¿quién lo ve? Sólo se le ve pasar cuando va lleno de tierra, de basuras... Excelente dirección la de Julián Soler, y del mejor gusto, limpia, bien ambientada, aristocrática y funcional la escenografía de Díaz Pavia.