FICHA TÉCNICA



Título obra Un México nuevo

Autoría Carlos M. Ortega, Francisco Benitez y José Vázquez Méndez

Elenco Daniel Herrera, Delia Magaña, Amparo Arozamena, Virgina López, Pompín Iglesias, Olga Puig, Dalia Íñiguez, Dolores Casanova, Chelo La Rué, Daniel Herrera, Nicolás Urcelay, Julián García, Roberto Soto Jr., Nacho y Régulo, Serapio, Guillermo Alvarez

Escenografía Magin Banda, Rubén Galván, Jorge Galván, Santiago Burgos, Salvador Galindo

Música Federico Ruiz, Juventino Rosas, Perches Henriquez, Emilio Uranga, Guty Cárdenas, Martínez Serrano

Vestuario Magin Banda, Rubén Galván, Jorge Galván, Santiago Burgos, Salvador Galindo

Espacios teatrales Teatro Lírico

Notas de espacios teatrales Raúl Zavala, / empresario




Cómo citar Maria y Campos, Armando de. "Estreno en el teatro Lírico de Un México nuevo, revista de Carlos M. Ortega, Francisco Benitez y José Vázquez Méndez, con música de Federico Ruiz, Juventino Rosas, Perches Henriquez, Emilio Uranga, Guty Cárdenas, Martínez Serrano y otros, y con arreglo de canciones vernáculas". Novedades, 1957. Reseña Histórica del Teatro en México 2.0-2.1. Sistema de información de la crítica teatral, <criticateatral2021.org>



TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

Novedades

Columna El Teatro

Estreno en el teatro Lírico de Un México nuevo, revista de Carlos M. Ortega, Francisco Benitez y José Vázquez Méndez, con música de Federico Ruiz, Juventino Rosas, Perches Henriquez, Emilio Uranga, Guty Cárdenas, Martínez Serrano y otros, y con arreglo de canciones vernáculas

Armando de Maria y Campos

El estreno de Un México nuevo, revista que abarca un amplio panorama de don Porfirio (Díaz) a don Adolfo (Ruiz Cortines), con libreto de los veteranos autores en este género Ortega, Benitez y Vázquez Méndez, en el teatro Lírico, el viernes último, provocó que la Unión Mexicana de Autores reuniera a los periodistas que cubren las informaciones teatrales para explicarles cómo con este espectáculo se trataba de volver a los sistemas antiguos de presentar revistas frívolas, con un hilo argumental por lo menos bien presentadas, bien montadas. Nada extraordinario, como no sea reconocer que en materia de espectáculos frívolos cualquier tiempo pasado fue mejor...

Pero no es fácil hacer las cosas como ayer. Autores y empresarios han tenido que luchar con los actores, y cantantes que habían olvidado ya la vieja costumbre de ensayar, habituados como están a hacer "cortinas", es decir, llegar, desempeñar su número delante de una cortina y marcharse, para volver al día siguiente y hacer lo mismo. Otro obstáculo: nadie quiere trabajar en el teatro porque esclaviza y paga mal. Con todo, la empresa del Lírico, señor Raúl Zavala, y los autores, lograron reunir un buen elenco con elementos de este género, haciendo volver de un relativo exilio teatral al veterano y gran actor Daniel Herrera –a cuyo cargo estuvieron los mejores momentos de esta excelente jornada teatral–, y a la también veterana Delia Magaña, que hace más de un cuarto de siglo que hizo sus primeras armas como tiple en este mismo escenario. La "Magañita" de entonces ha venido a anclar en una divertida caricatura de sus compañeras de entonces y de ella misma, conservando su gracia y picardía que sazona con puñados de sal gruesa. Amparito Arozamena volvió también, aunque sin revelarnos el maravilloso misterio de conservarse joven. Por ella no pasa el tiempo, si no es para favorecerla como mujer y como artista. Su diálogo con la Magaña, en el cuadro de El reino de las pelonas, vale un potosí, y otros tantos los dos en que interviene el "Chino" Herrera.

Los señores Ortega, Benitez y Vázquez Méndez han escrito y realizado una revista como las que veíamos en nuestros teatros todavía hace algunos lustros. Esta que ahora vuelve por los fueros del género revisteril tiene mucho de aquellas. Los autores han tomado el hilo suelto de cualquier gran revista de ayer, y lo han atado al número 7 de este año, sin pretender innovación alguna, que ya es noble y difícil empeño volver a arrancar de aquellos tiempos. Pero dentro del molde antiguo han logrado cuadros excelentes, montados con una riqueza y buen gusto como en verdad no veíamos en ese teatro desde hace veinte años. Volvieron los "modelos" representando etapas de nuestra historia, y cada uno de ellos provocó murmullos de admiración. Luego vino el desfile de "cuadros". De la primera parte sobresalen El baile del centenario de 1910, Los corridos de la Revolución –con las inevitables canciones norteñas– en el que aparecen bien caracterizados Carranza, Villa y Zapata; un diálogo de contrastes entre lo que fué ayer, de 1910 a 1921, por Herrera y Roberto Soto Jr., y el fastuoso llamado La ópera del centenario de 1921, lujosísimo, durante el cual cantan trazos de la ópera Traviata nuestros notables artistas Olga Puig y Nicolás Urcelay.

El segundo acto, con cuadros de sucesos de 1925 para acá, abunda también en cuadros excelentes, no obstante que los autores permitieron que aparecieran los modos de hacer teatro de ahora con los cuadros interminables, el confiado a la cancionera Virginia López –quien dedicó al público siete canciones al hilo– y el del sketch de la lavadora atómica, por Pompín Iglesias, representante nato del nuevo humor.

Son magníficos los cuadros La guardia blanca, Melodías y estridencias de 1925, la evocación de Lupe Vélez y de Lucha Reyes con sus canciones características, y el último, Un México nuevo, de apoteosis, tan lujosamente presentado como los mejores de esta revista que merece ser vista y oída, porque está limpia de calamboures y porque su presentación es rica, deslumbrante y del mejor gusto, lo mismo en los trajes que en el decorado de Magin Banda, Rubén y Jorge Galván; Santiago Burgos y Salvador Galindo.

Olvidando la nerviosidad provocada por un estreno de esta importancia, el cronista reconoce que estuvieron, y algunos muy bien, en sus diversas interpretaciones: Amparo Arozamena, Olga Puig, Dalia Iñiguez, Delia Magaña, Lola Casanova y Chelo La Rué, y con esto está dicho que todo su ballet está integrado por preciosas juveniles bailarinas; Daniel Herrera, Nicolás Urcelay, Julián García, Roberto Soto Jr., Nacho y Régulo; don Serapio y Guillermo Alvarez, etcétera.